Laritza Diversent es abogada. Máster en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. En 2010, fundó el Centro de Información Legal Cubalex.
Laritza Diversent es abogada. Máster en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. En 2010, fundó el Centro de Información Legal Cubalex.
El cartel de peleas contará, entre otros, con talentos como los medallistas mundiales Bazhamov y Abbasov, y los campeones olímpicos La Cruz y López.
Prorrogar la tregua en Gaza es una prioridad. Los mediadores presionan para que se produzcan más canjes de rehenes, equilibrando las necesidades de seguridad de Israel con la crisis humanitaria.
El ODC invita a revisar las formas de colaboración que galerías, curadores y artistas extranjeros establecen con el Gobierno cubano en ausencia de coherencia y ética sociopolítica.
“El opio es el mejor desayuno para no sentir el impulso de llorar por la luz que no ha llegado”.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
La victoria de Donald Trump ha dejado consternado a muchos que, desde distintas zonas del espectro político, lo denunciamos como un agitador con irreprimible vocación autoritaria.
Oscar Grandío Moráguez es historiador y politólogo. Autor, entre otros, del libro, ‘Mejor no me callo. Notas ante una transición en Cuba’ (Hypermedia, 2024).
Una Negra
de nación mandinga,
ágil para el servicio
de una casa,
en precio cómodo.
(La Habana, ventas dominicales)
Sexo y política se entremezclaron en mi vida, que iba por un camino y terminó desviándose hasta que una noche Miguel y yo recibimos la primera invitación a un ‘mènage à trois’.
“¿Cómo los daños psicológicos, antropológicos que hay en nuestro país afectan también las relaciones entre los propios cubanos por las maneras de pensar, por las formas de percibir quizás la realidad social y política?”.
‘Equidad’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en Hypermedia Magazine.
Los problemas cubanos no comenzaron con la caída de la Cortina de Hierro; ya desde mucho antes la economía cubana era inoperativa y el proceso de colapso era inminente, solo se había retrasado por la permanencia de los subsidios y la ayuda del campo socialista.