The New York Times: “Puede utilizar su verdadero superpoder: será una implacable fiscal del clarísimo caso político contra Donald John Trump”.
The New York Times: “Puede utilizar su verdadero superpoder: será una implacable fiscal del clarísimo caso político contra Donald John Trump”.
Archivos desclasificados revelan sus maniobras secretas contra Cuba en la saga de Angola, al tiempo que arrojan luz sobre sus matizadas relaciones con China durante la Guerra Fría.
La inesperada visita a Pekín de Henry Kissinger deja entrever un intento desesperado por salvar el abismo entre Estados Unidos y China. ¿Lo que está en juego? La estabilidad mundial.
Foreign Policy: “Los dos candidatos se enfrentaron sobre la guerra de Rusia en Ucrania, la guerra entre Israel y Hamás, la inmigración y la imagen global de Estados Unidos”.
Vanity Fair: “¿Cómo? ¿El Donald Trump que incitó una insurrección porque no pudo admitir que perdió la última elección?”.
Washington Post: “El presidente tropezó repetidamente, y el expresidente hizo afirmaciones falsas repetidamente”.
WSJ: “Una actuación titubeante en el debate desata la confusión en el partido sobre el candidato para 2024”.
“Por pura coincidencia, he estado leyendo a Fina García Marruz durante este mes en que se cumplen dos años de su muerte. Leyendo unas cartas suyas a Julián Orbón”.
“A pesar de enfrentar las barreras de una sociedad conservadora y prejuiciosa con su orientación sexual, lograron destacar en sus respectivos campos y contribuir significativamente al avance de la humanidad”.
¿De qué manera activar la incorrección política en una era en que la corrección ha quedado secuestrada por la academia y la obediencia? ¿Cómo detener las formas desnudas del avance del capitalismo en un planeta sin el contrapeso del socialismo real? ¿Cómo concederle a la democracia un sentido diferente en Occidente?
“El arte no tiene nacionalidad, ni sexo, ni raza. Es un idioma que todos entienden porque sale de la esencia, de la tripa cerebral y la condición humana. El arte es el mejor ciudadano del mundo. Todo lo que sea arte es bueno; lo que no es bueno, simplemente no es arte. Las valoraciones dentro del arte no son más que vulgares eructos subjetivos”.
Uno destapa los comentarios de Facebook y nota que aluden, como se dice, a lo mismo con lo mismo: microtribunas sobre sexualidad y osadía política, moral y sexualidad, sexualidad y racismo, violencia de género y sexo, patriotismo y sexualidad. Es triste, aunque también da un poco de risa.
El coqueteo como forma de subversión, es también una forma de emancipación de un dominio, en este caso totalitario. El arte cubano y su crítica ha hecho del coqueteo un espacio de comunicación, comunión simbólica, conceptual y textualsubcultura con autonomía y representación, que muchas veces se traduce en activismo.