El fin de la guerra y el costo de la ocupación rusa.
¿Por qué, tras una victoria trascendental sobre Brasil, el argentino Lionel Scaloni insinúa la posibilidad de dejar su cargo de seleccionador?
Queda entonces la Revolución, pero no como un movimiento reaccionario de retorno a una identidad perdida en África, sino como inmersión en los Orígenes.
Un poco antes no hubieran podido estar en este espacio público, tomándose estas cervezas, a esta hora de la noche, en este país.
Hombres con sus cuerpos flotando sobre balsas. O expuestos al sol, con el trasero al aire, en duchas.
“Vivimos en un momento liminar; más temprano que tarde se impondrá una noción de lo universal en su sentido fuerte, tradicional, que no distinguirá ni credos, ni culturas, ni filiaciones”.
Los campamentos de verano pretenden camuflar, con dinámicas de socialización y experiencias “únicas”, el diseño y transmisión de antivalores alineados al discurso oficial.
Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
“Muchos de nosotros hacemos periodismo y a la par hacemos activismo. Uno lo que tiene es que diferenciar los roles, y sobre todo ser consecuente con la ética de la profesión. Yo no voy a mentir. Sea cual sea la causa que defienda, mi compromiso es con la verdad, no con un partido político, no con una causa”.
En esta lista se excluyen conscientemente clásicos archiconocidos como ‘King Kong’ (Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack, 1933), ‘Tiburón’ (Steven Spielberg, 1975) o ‘Depredador’ (John Mc Tiernan, 1987). Tampoco está ‘Godzilla vs Kong’ (Adam Wingard, 2021).
“Nadie puede bañarse dos veces en el mismo río, y así es el teatro: aunque se repita la obra, las funciones serán diferentes. Ese es el reto, puesto que el público será distinto, y tampoco uno será el mismo de ayer. El teatro es como la vida: lo que importa es el momento presente”.
Padura dosifica la denuncia en sus libros, no solamente para verlos publicados en Cuba, sino para garantizarse la adhesión de unos lectores extranjeros a los que les disgustaría que su denuncia fuera a más. De hacerse incisivo, Pablo Iglesias y Lula da Silva dejarían de leerlo.