CJR: “‘Ahora tendremos que ir a buscarte personalmente, y sabemos exactamente dónde encontrarte’. El mensaje iba acompañado de una foto y un vídeo”.
CJR: “‘Ahora tendremos que ir a buscarte personalmente, y sabemos exactamente dónde encontrarte’. El mensaje iba acompañado de una foto y un vídeo”.
A pesar de las sanciones de Occidente, aerolíneas rusas han importado refacciones por $171 millones mediante triangulaciones. Países como China, Emiratos Árabes y Turquía se revelan como socios clave.
Como el príncipe Metternich, Chávez lamentaba haber nacido tan tarde. Pero ¿cuándo hubiese querido nacer? Quizá en 1918, como Nasser. O mejor, en 1926, como Castro.
“Me siento en un parque. Soy como el personaje de la película de Wim Wenders, el japonés limpiador de baños”.
“Aferrados a la vida, los paisajes citadinos de Izuky Pérez Hernández revelan un silencio aparente que no la representa a ella, ni a sus moradores.
A tres años del 11 de julio de 2021, conversamos con periodistas, activistas, profesores y artistas cubanos, sobre los sucesos de ese día.
El sexo se cuenta entre los territorios realmente autonómicos desde donde se le presenta batalla al totalitarismo.
“Logró hacernos ver que su miedo era coraje. Y tal vez eso sea en verdad el coraje, la forma más humana de esconder el miedo”.
“Nos trataron como traidores, recibimos muchas amenazas. La cosa fue seria, el impacto de ir al diálogo creó muchos problemas. A mí me avisaron (esa es la única vez que me avisaron de Cuba) de que Alpha 66 estaba detrás de mí. Yo dejé de ir a Miami. O sea, que la cosa fue bastante fea, ¿sabes?”
El pueblo donde crecí tenía una sola calle, larga y negrísima. Los lunes por la mañana, cuando todos iban para el trabajo, se pisaban los juanetes como en las pinturas de Marcelo Pogolotti. Daba náuseas mirar el gentío tropezando sobre aquella cuerda floja.
¿Qué habría pintado Banksy en las paredes de la calzada más bien enorme de Jesús del Monte? ¿Se habría atenido a la pobreza de los refugiados? Porque es sencillo admitir que los refugiados son solo los que se marchan o se quedan fuera de la isla, cuando en verdad también lo son quienes permanecen en ella.
Tanto Trump como Biden habitan una realidad paralela que deja fuera de su burbuja a una parte considerable de la sociedad. Da igual en qué lugar nos situemos ante las protestas, el BLM, los debates de género o la guerra cultural. La sensación es que ni Trump podrá sofocarlos, ni Biden podrá integrarlos.