Entramos al túnel, como si una bestia mayor que el camello nos engullese.
Juan Rubiales rompe el silencio y desvela oscuros secretos de la RFEF durante el mandato de Luis Rubiales, revelando escándalos de fiestas, desvíos de fondos e intrigas políticas.
El huracán Idalia causa estragos en Cedar Key, Florida, convirtiendo el sereno refugio de artistas en un páramo inundado.
Informe del Departamento para la Cooperación y Observación Electoral (DECO) de la Secretaría para el Fortalecimiento de la Democracia de la OEA sobre la elección presidencial de Venezuela para el secretario general Luis Almagro.
The Economist: “Cada vez parece más probable que la esperanza en Venezuela vuelva a ser aplastada. Los venezolanos de a pie pagarán el precio”.
La editorial Betania publicará este otoño todas las cartas de Gastón Baquero a Lydia Cabrera, en una edición preparada y prologada por Ernesto Hernández Busto.
‘Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña’, de Eliseo Diego, evoca ficciones que no se podrán resolver.
Declaraciones ante el anuncio de la autoridad electoral de Venezuela, de que el presidente Nicolás Maduro ha ganado un tercer mandato en el cargo.
Las ocupaciones pacíficas contra el poder no funcionan por unas horas, sino por días o semanas. Los debates con los poderosos no se hacen con las puertas clausuradas, sino en vivo en plena televisión pública nacional. Las agendas y el tiempo ahora los ponemos nosotros, no los usurpadores que llevan décadas comprando tiempo.
“Somos conscientes de que Silent Specific no cambiará nada, ni mucho menos solucionará o transformará la realidad cubana de ahora. Pero de algún modo encontramos en esa realidad paralela que son las redes sociales una vía de aproximación y una brecha para aprovechar la coyuntura y aterrizar la utopía”.
Las feministas, antirracistas, decoloniales, anticapitalistas, podríamos no militar en el Movimiento San Isidro, pero necesitamos justicia para Denis, Luis Manuel y Maykel. De nada sirve la igualdad si no hay garantías para ejercer la libertad de expresión, de creación, y el derecho a vivir una vida plena, libre de violencias.
¿Se puede debatir en Cuba tomándole la palabra a Cubadebate? ¿Es posible enriquecer el debate cubano a partir del nivel de debate que propone Cubadebate? ¿Cómo podemos hacer nuestras las “Lecciones de San Isidro”, según Cubadebate?