“Caminé a lo largo de los blancos salones sobrecogido por cuanto se alzaba ante mí, pero ya mi cabeza se había estremecido tras ver, no más entrar, el enorme óleo sobre tela ‘The Ascension Of The Liminal Theater’”.
“Caminé a lo largo de los blancos salones sobrecogido por cuanto se alzaba ante mí, pero ya mi cabeza se había estremecido tras ver, no más entrar, el enorme óleo sobre tela ‘The Ascension Of The Liminal Theater’”.
La acusación al senador por Nueva Jersey, Bob Menéndez, podría ocultar vínculos más profundos con la inteligencia egipcia.
Días de gloria. El mar por la mañana, por las tardes, al anochecer. Arena blanca, limpísima.
Fragmento del libro ‘Leviatán. Policía política y terror socialista en Cuba’, del periodista Yoe Suárez, sobre los Órganos de la Seguridad del Estado (OSE) en Cuba.
Informe presentado por Freedom House, bajo el título “Cuba: Freedom on the Net, 2024”, y redactado por el profesor Ted A. Henken.
En ese instante, me percaté de que la mayoría de las conversaciones con mis amigos giran en torno a la felicidad y en cómo alcanzarla.
En el Gran Tablero de Corcho que es la Isla, cada sujeto posee un puñado de tachuelas y fija allí los sucesos que le importan.
Cuando revisamos sus obras, nos encontramos con texturas que parecen tejidos textiles que nos llaman a la representación de la inteligencia y su actividad funcional.
La imagen fotográfica ha eclipsado la realidad. El doble reemplaza al original, pero el doble es un vacío con una función específica: disimular la mentira. Diríase que la imagen fotográfica ha perdido el poder de decir la verdad. La fotógrafa cubana Ingeborg Portales ha decidido lanzarse al ruedo precisamente en este momento raro.
Gerardo Suter (Buenos Aires, 1957) siempre se ha mostrado interesado por la historia, la migración, la arquitectura y la ciudad. El D.F. se ha convertido en tema neurálgico de sus preocupacionesmás pobladas del mundo y una de las más contaminantes y productora de residuos.
Al desplazar los contenidos políticos del objeto al cuerpo, se afecta sobre todo ese lenguaje cínico, armado de eufemismos, que modera el arbitraje cultural en la isla. Lo que antes figuraba como censura se advierte ahora como represión, abuso, violación de derechos cívicos. El arte político desnuda a la política misma.
Siempre he pensado que uno puede evadir su existencia personal cuando los problemas son propios. Los problemas de uno, o se sufren o se olvidan. Pero los que no se pueden separar, esconder, evadir tan fácilmente, son los problemas de ciertos otros. O al menos eso opino yo. Precisamente, en el otro es donde más estoy yo.