“No pierdo la calma. Encontraré una de las nueve puertas. Luego, la estación. Luego, cuando llegue a Orte, el próximo tren. Y cuando ya esté en Assisi, la basílica”.
“No pierdo la calma. Encontraré una de las nueve puertas. Luego, la estación. Luego, cuando llegue a Orte, el próximo tren. Y cuando ya esté en Assisi, la basílica”.
Peso Pluma podría definirse como un dispositivo transcultural. Ha tomado todo elemento internacional que le interesa y lo ha incorporado a su imagen.
Los siete parecen bailar, en plena calle, un charlestón tan cheo como el castrismo mismo. Es la típica comepingancia de los cubanos.
“El presidente francés convoca elecciones anticipadas tras ser derrotado”.
Los partidos europeístas retienen la mayoría en el Parlamento Europeo con un 63% de los votos, a pesar del crecimiento de fuerzas euroescépticas.
“Es el relato de un judío tan escrupuloso con el ‘shabat’ que prefiere quedarse en su habitación, como los padres del desierto, hasta que la tentación venga a buscarlo”.
“Si no vienes a jugar, no me dices quién te mandó, y ni siquiera me das tu verdadero nombre, mejor te vas”.
El asesino de mi sombra tocó a la puerta. / Lo acompañaban dos fantasmas. / Venían de un bosque de panteras. / Dejaron los caballos japoneses en el jardín.
Esta vez la bulla se oyó bajito. El poder forzó al silencio, con control de un tipo de espacio “privado” que en la práctica extiende y profundiza la asfixia estatal sobre el individuo.
Conversar con un OMNI de ZonaFranca siempre es un desafío, e Hypermedia Magazine tuvo a bien convocarlo. Desafío en cuanto al carácter agonista y trascendental de los miembros de este proyecto, que se obstinan en afinar sonido, poesía, cuerpo y performance en la nota bondad-belleza-verdad.
Mi perseverante autoaislamiento comenzó en 1972, cuando tenía 11 años de edad. En paralelo a un enquistamiento insular, ya que por muchos años a los cubanos se nos prohibió viajar a otros países, es decir, fuimos sometidos a una cuarentena de fronteras sin piedad y sin nasobuco: un castigo sin culpabilidad.
“¿Estás de parto?”, le pregunté, por preguntarle algo, a mi embarazada. Ella me miró, contenta de contestarme, a pesar de las ráfagas fértiles de su dolor. “No, estamos de parto”, me dijo. “Voy a parir una hija tuya. Se llamará Luna Isabel. Será tu única hija y te va a adorar”. Casi meto un frenazo. My daughter, pensé, my sweet little daughter.
¿Cómo se entiende un héroe en estos tiempos? ¿Cómo reescribir la épica en la época posmoderna? Es decir, ¿dónde coño está el salvador de esta tierra? Un mesías que nazca y luego preñe esta Isla. Un incesto. Mientras tanto, felices los anormales. Nombre completo y firma: YoSoyFidel