“Es poesía. Nostalgia, su Orlandostalgia. La anunciación de un destino… cambiable, perfectible”.
“Es poesía. Nostalgia, su Orlandostalgia. La anunciación de un destino… cambiable, perfectible”.
Carlos Alcaraz, a sus 20 años, se corona como el tercer tenista más joven en ganar Wimbledon, tras una espectacular victoria contra Novak Djokovic.
Cristina García ha vuelto a visitar a los complejos y queridos personajes de su primera novela, ‘Soñar en cubano’. Más de tres décadas después, García resuelve la inquietante ambigüedad que ha dejado a los lectores en suspense.
“Para poder obtener —soñar— esa libertad, inventar esa libertad, conquistar esa libertad, el hombre saltará siempre el muro o cruzará el mar custodiado”.
“En la cima se sentaba George Mavety, un hombre heterosexual con un apetito insaciable por el sexo, la comida y el dinero. ¿Qué podía salir mal?”.
En las costas donde se siembra el mangle rojo, / no hay agua dulce. / Cada vez que llega el agua dulce, en una barcaza,/ hay una fiesta.
Un bosque hecho pulpa para que millones de humanos jueguen a ser dioses. Seres que nacen y mueren para ser masa, soporte de signos e ideas. ¿Qué ideas?
“Rawls es quizá el único pensador de los últimos cien años cuyo lugar en el canon del pensamiento político occidental es universalmente aceptado”.
“Es el territorio del zahorí. Hace muchos años yo quise formar parte de ese mundo y me entregaron un péndulo”.
Sobre el cuerpo de las mujeres y niñas violadas y asesinadas, vamos a dibujar una bandera. Quizás así consigamos una reacción radical. Permanecer en silencio ante el proceso desatado contra Luis Manuel Otero Alcántara es ser cómplice de la exclusión y elusión de sus derechos fundamentales.
Sentado tras el volante, muerto de tedio en mi taxi Uber, pienso en la tragedia en cámara lenta de que, poco a poco, con el paso de las águilas por los cielos silentes del exilio cubano, hasta el lenguaje se nos ha comenzado a cansar.
Teníamos la tierra y teníamos el mar para salir adelante, teníamos, además, la fuerza y la fe; en sesenta años la culpa es nuestra, todita nuestra. O de ustedes. ¿Qué es la obra de Luis Manuel Otero comparada con este crimen mayor? ¿Y comparada, por ejemplo, con el crimen de escucharle gritar a un niño: “Pioneros por el Comunismo, seremos como el Che”?
Me fui a Sakura, la exposición de Rocío García, porque necesitaba un lugar sin hedor. Que mis dadaístas ejercicios me salven este mes de marzo en el que todo huele y se siente tan mal: la censura, la homofobia, el espectáculo, la cárcel.