Política y ciudadanía estadounidense entre la comunidad homosexual cubana en el exilio, 1978-1994.
Política y ciudadanía estadounidense entre la comunidad homosexual cubana en el exilio, 1978-1994.
Solía tener expectativas. Quería ascensos, aumentos de sueldo y una vida mejor. Ahora no tengo ninguna. Solo quiero sobrevivir. —Cici Zhang, 32 años, profesional del marketing.
Guatemala se impone por 1-0 a Cuba en el Grupo D de la Copa Oro, aprovechando la energía del público para una actuación triunfal.
Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Foreign Policy: “Los dos candidatos se enfrentaron sobre la guerra de Rusia en Ucrania, la guerra entre Israel y Hamás, la inmigración y la imagen global de Estados Unidos”.
Vanity Fair: “¿Cómo? ¿El Donald Trump que incitó una insurrección porque no pudo admitir que perdió la última elección?”.
Washington Post: “El presidente tropezó repetidamente, y el expresidente hizo afirmaciones falsas repetidamente”.
WSJ: “Una actuación titubeante en el debate desata la confusión en el partido sobre el candidato para 2024”.
A eso de las ocho de la noche, el viejo de al lado se murió. Semanalmente se mueren dos o tres viejos por acá, pero al mismo tiempo envejecen diez o quince personas antes de tiempo, así que no se nota la tragedia.
Necesito unos segundos de reflexión para tratar de explicarles qué diablos pasa con los narradores de la Generación Cero y por qué muchos de sus libros me parecen de una ridiculez inenarrable. Digamos que se trata de textos que no tienen o no conducen al clímax. O como también se le conoce en el CENESEX: “templar sin venirse”. Lo de la Generación Cero es la narrativa tántrica.
Tomás Gutiérrez Alea ha archivado en varios cadáveres la historia de la Revolución y sus inquietudes como intelectual y artista. En esa anatomía en desintegración, cuya sola presencia amenaza el mundo de los vivos, Titón ha escrito y reescrito su propia genealogía del devenir cubano. Me intriga el itinerario imposible y quizás ilegítimo que sus cadáveres ocultan.
Con antecedentes en La enciclopedia del borracho, obra en la que Yerandee González encuadernó todas las cajas de ron que bebió solo o acompañado, surgió un proyecto al que Hanoi Pérez y él decidieron nombrar Aqua Vitae. No se trata de los anales de glorias etílicas pasadas, sino de las que se pueden auspiciar en lo adelante.