La cultura, entendida como derecho, no puede reducirse a donativos, inventarios y programas de asistencia.
La cultura, entendida como derecho, no puede reducirse a donativos, inventarios y programas de asistencia.
No sé si tenía idea de la huella que dejó en quienes lo conocimos y la que habrá dejado en el barrio que tomó por asalto con una nave atestada de libros.
Cualquier amago de apaciguamiento debe recordarnos la torpeza fútil de Neville Chamberlain, cediéndole a Hitler los Sudetes checoslovacos por una paz precaria.
Ståle Wig, vivió en La Habana los años del deshielo con Estados Unidos, las reformas y la ilusión que se fue apagando. De esa experiencia nace ‘Havana Taxi’.
Cuba fue el laboratorio de Fidel Castro para crear el hombre nuevo, pero “la isla era demasiado pequeña para su sueño”.
El momento de desahogo que los gringos, los mexicanos, los españoles, los argentinos, los italianos, los angolanos, los sudafricanos, los franceses, los uruguayos y los putos chilenos nos habían robado.
“Publico esta entrevista con Carlos Manuel para conmemorar el décimo aniversario de ‘El Estornudo’ y celebrar el hecho de que, aunque nació dentro de Cuba durante los años del deshielo, ha sobrevivido otros largos años en el exilio”.
“El pueblo está plenamente preparado para implantar un sistema de autogobierno en consonancia con el progreso americano”.
Su espiritualidad histórica es el raulismo. Los que mandan son los hijos sentimentales de Raúl, los raulillos.
Hombres con sus cuerpos flotando sobre balsas. O expuestos al sol, con el trasero al aire, en duchas.
¡Oh, Habana! Tus hijos lloran tu impotencia… / ¡Oh, Habana! Tu destrucción irreemplazable…
Tú los duermes en público, Fidel, del malecón para afuera. Que, del malecón para adentro, yo te los meto en cintura, Fidel.
El hallazgo de un campo de adiestramiento y exterminio en el estado de Jalisco revela el nivel de horror al que ha llegado la violencia narco en México.
Si la conquista territorial vuelve a ser una posibilidad abierta, el poder prevalecerá sobre el derecho.
Para el Kremlin, las revoluciones de colores representan el ejemplo por excelencia del soft power occidental empleado con fines geopolíticos.
La reciente visita de funcionarios cubanos a instalaciones seguras del aeropuerto de Miami, forma parte de una lista más extensa de visitas y acercamientos entre Estados Unidos y Cuba.
Los asesinatos selectivos en Líbano e Irak y el recrudecimiento de los conflictos entre Israel y Siria indican un peligroso escenario hacia una posible guerra a gran escala.
La niña, que se cree que tiene unos 10 años y se llama Kim Ju-ae, apareció por primera vez en público en noviembre de 2022 durante el lanzamiento de un misil de largo alcance.
“Una de las cuestiones más interesantes fue que el profesor culminara su disertación afirmando que nuestro país no había sido fruto de un proceso de conquista, sino solamente de la transculturación”.
“¡Dejad vivir a Cuba!”, aclamarán los círculos de solidaridad. “¿Embargo? ¿Qué embargo?”, alegarán muchos opositores al gobierno cubano.
Hay muchas posturas sobre el embargo entre los cubanos de la diáspora: algunos lo ven moralmente incorrecto; otros, como una política fracasada, una cortina de humo que impide el análisis de los problemas internos de la sociedad cubana o una táctica necesaria para aislar y debilitar al gobierno cubano.
“Yo me siento una mujer muy fuerte. Primero, porque siempre he sido así, y segundo, porque he vivido en una dictadura y tuve que esforzarme mucho para poder salir de ella. El hecho de ser más pobre que la mayoría me obligó a trabajar el doble para poder alzar mi voz mediante la música”.
Luchamos contra el régimen desde los valores del arte y su posición, pero llegaron los años 90 y todo siguió igual, llegó el 2000 y siguió igual, y llegó el 2020 y siguió igual.
Patria es literalmente la “tierra de los padres”, siendo englobada por el concepto más actual —y a la vez más antiguo— de Matria, una tierra que es madre, y que generaría entonces a los padres.
‘Siempre Habana’ —hay que insistir—, producida en parte por el ICAIC, se exhibió en La Habana y no hubo una sola voz que protestara contra su contenido racista y colonial.