¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
“voy a morir / de una enfermedad tonta / callando / con oscuras frases de afecto”
Para un grupo de conservadores estadounidenses, el hombre providencial para salvar a Estados Unidos no se llama Donald Trump, sino J. D. Vance. Rod Dreher es uno de los amigos más cercanos del vicepresidente de los Estados Unidos.
Cuba representa un caso de impunidad prolongada y “estabilizada”.
Nosotros, los cubanos dentro de la Isla, también miramos los cruceros, a lo lejos.
Según fuentes consultadas, poderosas figuras del régimen comunicaron en secreto a funcionarios estadounidenses y cataríes que verían con buenos ojos la salida de Maduro.
Historias instaladas en la realidad cotidiana de lo doméstico, un dominio trascendido y quebrado gracias a la perspectiva de quienes narran.
La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
Quien se va genera nuevas geografías. Quien se queda aprende a habitar los huecos de los mapas.
“Es poesía. Nostalgia, su Orlandostalgia. La anunciación de un destino… cambiable, perfectible”.
Yo debía olvidar el mito de un país pequeño que se enfrenta a una potencia extranjera.
En la foto de este 13 de marzo, no me llaman tanto la atención los trece balazos en la estación vedadense de Radio Reloj. Al contrario, me llama la atención que el cristal en la práctica resistió.
“Una protesta contra la dictadura autoritaria de un sistema anacrónico y contra el mundo libre y su demagógico discurso de ‘igualdad, libertad, fraternidad’”.
“Una de las cuestiones más interesantes fue que el profesor culminara su disertación afirmando que nuestro país no había sido fruto de un proceso de conquista, sino solamente de la transculturación”.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
… es una ollita de presión: / el que entra duro se ablanda, / el que entra blandito se desbarata…
A pesar de un año de estancamiento de los frentes de batalla, el objetivo de reconquistar el 20% de Ucrania bajo ocupación rusa parece poco prometedor.
Prorrogar la tregua en Gaza es una prioridad. Los mediadores presionan para que se produzcan más canjes de rehenes, equilibrando las necesidades de seguridad de Israel con la crisis humanitaria.
El Partido por la Libertad, de Geert Wilders, gana las elecciones en los Países Bajos, abogando por el rechazo al islam, la salida de la UE y el antialarmismo climático.
El ODC recomienda a Big Freedia que indague por Brenda Díaz, mujer trans encarcelada en un centro penitenciario donde se desconoce intencionalmente su transexualidad.
Que dicten los dictadores y que sigan los seguidores. Perdónenme los estudiosos de la Cuba contemporánea que piensan más calmadamente en el futuro de todes, pero yo no creo en las hadas desde que se me cayeron los dientes de leche y nadie vino a recogerlos.
El feminismo ha convertido la masculinidad en una perversión, idea espuria que deseo refutar. La “masculinidad tóxica” prehistórica parece haber sido causada en retroactivo por el feminismo de tercera ola. ¿Por qué a las feministas les molesta que el hombre sea competitivo y dominante?
En diálogo, tierra adentro, con el escritor Emerio Medina.
Los Oscar, meros premios nacionales magnificados y expandidos a escala global, han secuestrado las jerarquías fílmicas en una operación hegemónica que no tiene reversión.
Cuando Carlos Quintela vio a Héctor Noas en la película, dijo que era como un Bruce Willis cubano. Miguel necesitaba a alguien con su fenotipo.
“Me considero un ‘mixed media artist’, porque si bien tengo una formación empírica en el ámbito escritural, y una formación académica de Artes Visuales, las dos cosas forman parte de quien soy como artista”.