Una anatomía del nuevo poder digital.
La Revolución pesaba sobre nuestros hombros con una gravedad siniestra. No era una abstracción, como preferíamos pensar.
“La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos”.
Discurso por el Premio Nobel. Estocolmo, 7 de diciembre de 2010.
“Nuestra sociedad en general ha sido mermada y reducida a infinitos fragmentos de lo que un día fue”.
Una estudiante preguntó si podía decir, por ejemplo, “Ella es una enferma”. Otra, si estaba mal la oración “Ella está rica”. Sonreí, lo confieso.
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
Lo escandaloso no es que Ignacio Giménez haya engañado a un pueblo extenuado. Lo que estremece es que el pueblo necesitara creerle.
El ODC alerta sobre el menoscabo progresivo del patrimonio inmaterial cubano producto de una alteración en las prioridades de su salvaguarda.
Me llamo Kino. Soy de color barcino. De dónde vengo, no recuerdo. Aquí llegué y me planté. No será mucho, pero me basta.
Queda entonces la Revolución, pero no como un movimiento reaccionario de retorno a una identidad perdida en África, sino como inmersión en los Orígenes.
La otra Gertrude, vestida con batón negro y pañuelo blanco en el cuello, la mira desde la pared de la chimenea. Cuando Picasso terminó el retrato, luego de noventa días de trabajo, Gertrude quedó insatisfecha. “¿Nos parecemos?”, preguntó. “No te preocupes, con el paso de los días te le irás pareciendo”, respondió el artista.
Yo era buena, créanme. La maquiavélica Patricia Highsmith (1921-1995) me pervirtió. Considero de elemental justicia dedicarle desde La Habana estas líneas precisamente hoy, 19 de enero, que se cumple el centenario de la figura femenina más prestigiosa en la historia del género negro.
“Al menos 35.000 letones fueron asesinados o desaparecieron en el traspatio siberiano de la Unión Soviética. Más de cien mil huyeron a Europa Occidental, lo que en el caso del diminuto país de Letonia fue una pérdida abrumadora de población”.
Alejandro Armengol nació en Cuba y vivió en Estados Unidos desde 1983. Periodista y escritor. Se desempeñaba como director editorial de Cubaencuentro.
El Estado Islámico reivindica la autoría después de que hombres armados con uniforme de combate abrieran fuego y, al parecer, detonaran explosivos en el Ayuntamiento de Crocus.
La negligencia fiscal y las erráticas políticas empresariales pueden hacer descarrilar el sueño de un Singapur en El Salvador, sostiene Bloomberg.
El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, insta al Congreso a una reforma urgente de la inmigración en medio de una crisis fronteriza cada vez más grave.
Una comisión creada para investigar que motivó la transmisión no autorizada en TV cubana del documental de Juan Pin Vilar publica sus conclusiones.
En medio de las tensiones de la Guerra Fría, la afición del presidente JFK por los puros cubanos entrelazó la indulgencia personal con las maniobras políticas, revelando una matizada interacción de diplomacia y deseo.
Mis ojos se llenaron de lágrimas. Lloré con más fuerza, con desesperación y rabia: “Cálmate, todo terminó. Te puedes ir”.
“El ejercicio del ‘statement’ es de una complejidad cercana a la de una obra en sí”.
Con antecedentes en La enciclopedia del borracho, obra en la que Yerandee González encuadernó todas las cajas de ron que bebió solo o acompañado, surgió un proyecto al que Hanoi Pérez y él decidieron nombrar Aqua Vitae. No se trata de los anales de glorias etílicas pasadas, sino de las que se pueden auspiciar en lo adelante.
Mi casa siempre ha estado llena de mujeres. Mi madre y mi abuela reciben a muchas vecinas, amigas, conocidas, enviadas (mi abuela es cartomántica). Yo estaba acostumbrado a ver a muchas mujeres, de diferentes físicos y actitudes. Me resultaba normal. Pero el día que vi a Ena Lucía Portela algo se me revolvió bien adentro.