Cuento navideño.
¿Quién hubiera podido imaginar que tener un tatuaje que dice “libertad” en la cadera iba a ser motivo para separarme de mi hijo?
Un poco antes no hubieran podido estar en este espacio público, tomándose estas cervezas, a esta hora de la noche, en este país.
El barrio que me acogió en los noventa, boquea, respira con dificultad y el deterioro busca adueñarse de cada grieta.
Lo escandaloso no es que Ignacio Giménez haya engañado a un pueblo extenuado. Lo que estremece es que el pueblo necesitara creerle.
El ODC alerta sobre el menoscabo progresivo del patrimonio inmaterial cubano producto de una alteración en las prioridades de su salvaguarda.
Me llamo Kino. Soy de color barcino. De dónde vengo, no recuerdo. Aquí llegué y me planté. No será mucho, pero me basta.
Para todos los artistas cubanos que, durante décadas, han sido y siguen siendo estigmatizados y excomulgados.
Juana M. Ramos (El Salvador). Profesora de Español y Literatura en el York College. Ha publicado los poemarios ‘Multiplicada en mí’, ‘Palabras al borde de mis labios’, ‘En la batalla’, ‘Ruta 51C’, ‘Sobre luciérnagas’, ‘Sin ambages/To the Point’ y ‘Clementina’. Es coeditora de la antología bilingüe ‘Palabra Volcánica / Parola Vulcanica’ y del libro de testimonios ‘Tomamos la palabra: mujeres en la guerra civil de El Salvador (1980-1992)’.
Moscú es el escenario, el verano de 1985 es el marco temporal del ensayo fotográfico Pagode Russo / Russian Pagode, de Iatã Cannabrava.
«Nunca más vas a entrar a Cuba«, le dijo la cónsul cubana con sarcasmo a mi amiga. A mi amiga ex-médica «quedada» en Chile, primer país democrático de Latinoamérica, casi del Primer Mundo.
Egipto propone un audaz plan de paz, sugiriendo un alto el fuego, la liberación de rehenes y un nuevo gobierno palestino.
Boxeadores cubanos y rusos sirvieron de entretenimiento a familiares de militares que participan en la invasión de Ucrania. Cuba perdió 2 peleas a 3.
La presencia de China en Nicaragua crece con proyectos militares, de infraestructuras y mercados, lo que introduce un cambio en la correlación de fuerzas en el área.
María A. Cabrera Arús (La Habana, Cuba, 1973) es socióloga. Estudia y escribe sobre los significados políticos de la moda y la cultura material, y enseña en la Universidad de Nueva York. Gestiona y dirige el archivo y colección Cuba Material.
Ron DeSantis lucha en la carrera republicana mientras Trump lidera y Haley sube, apostando por Iowa para impulsar su campaña.
La canción protesta y el arte político son proclives a recibir el escarnio de los malos políticos. Para ellos es mejor que nadie proteste, que nadie desafine en el coro unánime. Si alguien lo hace, les causa una “indescriptible repugnancia”. Qué pena: yo he disfrutado “Patria y vida”. No encuentro nada antipatriótico en ella.
“Como dijo Osvaldo Sánchez, yo soy de una obstinación casi reaccionaria. En La Habana de los ochenta, cuando ocurrió la explosión de las artes visuales y todos mis colegas empezaron a hacer extraordinarias instalaciones, yo me preguntaba: ¿qué hay de malo en seguir pintando?”