Y por qué el cambio de régimen es la única salida para Venezuela.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
Leo con mucho placer ‘Paroled’ (2025) de Legna Rodríguez Iglesias, novela breve, o más bien legniforme, publicada por el sello argentino Beatriz Viterbo.
El círculo secreto de donantes que impulsó a JD Vance ahora está reescribiendo el futuro de MAGA.
“Cocinado en el caldo de un ‘socialismo del siglo XXI’ cuyas líneas maestras se trazaron en la América hispanohablante, sustituyendo el mito de Fidel Castro por el de Hugo Chávez”.
En la finca de Baquero, Portocarrero le recomendó a Lezama que “se lanzara”: Desnoes tenía 20 y acababa de terminar el bachillerato; Lezama tenía 41 y ya gozaba de enorme prestigio.
En el poema «Noche insular: jardines invisibles», de José Lezama Lima encontramos estos versos: La mar violeta añora el nacimiento de los dioses,/ ya que nacer es aquí una fiesta innombrable,/ un redoble de cortejos y tritones reinando. El verso del nacimiento como fiesta ha sido fatigado, expropiado, reescrito, usado como apostilla útil, declamado en actos políticos…
De pronto veo a este chamaco peruano, Santiago Roncagliolo, tratando de reclutar a mi compatriota Ronaldo Menéndez para jugar ajedrez. Lo tiene prácticamente agarrado por el pescuezo. ¡Vaya ímpetu ajedrecístico!
El único otro partido similar fue entre la Unión Soviética y Cuba durante los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 y también terminó 8-0.
Pedro Monreal, Pavel Vidal y Juan Triana Cordoví analizan las MyPIMES y su impacto en la sociedad cubana.
La resistencia que se les ha exigido a los cubanos hasta el día de hoy no ha sido otra cosa que una lenta, tenaz autoinmolación, ante la insaciable piedra de sacrificio de la patria.
Un nuevo musical en Manhattan da vida al legado musical cubano, entrelazando la historia con el Broadway contemporáneo.
Pedro Monreal, Pavel Vidal y Juan Triana Cordoví analizan las MyPIMES y su impacto en la sociedad cubana.
El 27 de enero, la historiadora del arte Carolina Barrero regaló una imagen impresa de un José Martí con una camisa de estrellas, y la Seguridad del Estado la acusó de un delito kafkiano. El 25 de marzo, el mismo aparato político que quiso amedrentarla tuvo que archivar el caso por falta de pruebas. Este episodio marca un antes y un después.
“En la enseñanza musical no se estudiaba jazz. A mi generación lo que le interesaba era el rock. La política era meterte la música cubana a la fuerza. Hubo una época de reevaluación del son: son para aquí, son para allá. Por eso lo rechazábamos. Solo después, fuera de Cuba, es que redescubro la música cubana”.