Se levanta el vestidito y enseña el blúmer medio suelto, azul pálido como el cielo de agosto antes del anochecer.
Se levanta el vestidito y enseña el blúmer medio suelto, azul pálido como el cielo de agosto antes del anochecer.
Un espacio cerrado, íntimo, resumido en naturalezas muertas donde frutas y peces conviven con estilizados ornamentos coloniales.
Hilda Landrove es conocida por su notable trabajo en el estudio de la sociedad civil, destacándose como una crítica incisiva del totalitarismo cubano.
Virgilio Mantilla Arango es un activista cubano sometido a prisión política. En la cárcel, escribió el poema “La puesta de sol”, convertido en un himno a la esperanza.
Nada es tan respetable que no pueda ser cuestionado, puesto en solfa o incluso degradado mediante el uso pacífico de la libertad de expresión.
Maylen Díaz Delgado es una activista y opositora, cuyo accionar aboga por la necesidad de un cambio radical en la sociedad y la política cubanas.
“El hecho es que para cuando abrió los ojos y se apeó del avión en Miami, el diablo había hecho ya de las suyas”.
Sus apariencias persisten, pero el autoritarismo y la inteligencia artificial están vaciando nuestra humanidad.
Incluso aquellos cineastas que han trabajado dentro de las pautas institucionales de la Revolución no están a salvo de que su trabajo sea despedazado.
Mear a Martí entraña mil veces más amor corporal que citarlo con la pulcritud del cirujano en serie, sobre el carnaval de cadáveres que ha sido y seguirá siendo nuestra patria.
Israel intensifica los ataques contra el sur de Gaza, con un número de víctimas sin precedentes. Aumenta el temor a un conflicto más amplio en Oriente Medio.
Hay que aprender a vivir con el dolor. Nos toca. Si los hombres ovularan, menstruaran, parieran, San Google me daría, otra respuesta.
La candidata opositora venezolana, que una vez confrontó a Hugo Chávez, surge como una figura prometedora para las elecciones de 2024.
Imposible no llegar a las lágrimas al pensar que esa sonrisa franca de trompeta de carnaval no estará esperándonos tras la puerta de su apartamento oloroso a puerco y pollo al horno.
La creciente inflación del 140% empuja a los ciudadanos a los mercados de segunda mano en busca de ropa, ya que el aumento de los costes y la pobreza modifican los hábitos de compra.
En sociedades proletarizadas y represivas, los activistas sufren el triple fardo de la represión gubernamental, la insolidaridad de sus pares globales y los listones normativos de quienes, desde la opinión pública, les reprochan no elegir mejores aliados. No cuidar sus palabras. No ser un arquetipo de pureza política.
Muchos esperan que los artistas cubanos hagan arte político, que sepan bailar salsa y que tengan un aire caribeño alrededor de ellos. Se espera que las artes cubanas tengan un sello que diga “yo soy cubano”, casi como el cigarro o el ron. De todos estos clichés he tratado de distanciarme.