La donación de 2000 vacunas de Cuba a Colombia fue aceptada y oficializada, pero no se materializó y nunca ingresó al país.
La donación de 2000 vacunas de Cuba a Colombia fue aceptada y oficializada, pero no se materializó y nunca ingresó al país.
“Ciento setenta y dos años parecen ser mucho tiempo para mantener vivo el recuerdo de una persona”.
Por la puerta-Mishima, el agujero negro-Mishima, entré al mundo del “lacio” erotismo japonés.
Historias instaladas en la realidad cotidiana de lo doméstico, un dominio trascendido y quebrado gracias a la perspectiva de quienes narran.
La destrucción total de esta necrópolis es solo cuestión de tiempo.
Quien se va genera nuevas geografías. Quien se queda aprende a habitar los huecos de los mapas.
Si el Gobierno no comienza desde ya una reforma agraria profunda, se enfrentará a una hambruna sistémica que desestabilizará el orden social de manera irreversible.
María Corina salió de la Casa Blanca con la certeza absoluta de que tú, ‘my President’, no contabas con ella para nada, a pesar de la baba y la adulación.
Me impactó su prosa limpia y sencilla, las descripciones precisas, entre poéticas, desgarradas y agudas, al pintar travesías y horrores sin sensiblería ni victimismo.
A sus abuelos ―nosotros― el régimen los chantajeaba de niños con que el KKK nos esperaba en Estados Unidos para lincharnos. Lo natural es, entonces, que hoy los nietos ―los nuestros― se disfracen indolentemente de ese mismo KKK. No sólo es lo natural, sino también lo marxista.
Me levantó la saya y metió la mano por un costado del blúmer, directo a la vagina.
A veces, el socialismo parece ser sólo una larga lista de todo lo que no puede hacerse.
Los venezolanos se convierten en un grupo demográfico clave, con un aumento de su población en EE.UU. del 169% desde 2010.
En la película ‘Corazón azul’ de Miguel Coyula, el documental ‘Ave Maria’ de Gustavo Pérez, y el libro ‘Everglades’, de Jorge Enrique Lage, se distingue una Cuba que trasciende su historia.
Israel intensifica las operaciones terrestres en Gaza en medio de un gran apagón de Internet, lo que aumenta la preocupación por una incursión a gran escala y obstaculiza los esfuerzos humanitarios en la región.
Nadie decide enfermarse de coronavirus, pero la decisión de a quiénes, cómo y cuándo se les ha de administrar los recursos indispensables para la subsistencia es, indudablemente, un acto ético y político de la mayor relevancia. Este acto se realiza desde criterios de selectividad y, por lo tanto, de exclusión sobre vidas que previamente han sido signadas por la violencia.