“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
“Que me perdonen todos los que, de un modo u otro, me conocieron y no pudieron realizarse”.
La candidata opositora venezolana, que una vez confrontó a Hugo Chávez, surge como una figura prometedora para las elecciones de 2024.
Imposible no llegar a las lágrimas al pensar que esa sonrisa franca de trompeta de carnaval no estará esperándonos tras la puerta de su apartamento oloroso a puerco y pollo al horno.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
… es una ollita de presión: / el que entra duro se ablanda, / el que entra blandito se desbarata…
Cuánto desamor. El que se pira se convierte en una definida indefinición.
En Cuba, la política cultural es vista e instrumentalizada como una extensión de la administración social y para el mantenimiento del orden político.
Un espacio cerrado, íntimo, resumido en naturalezas muertas donde frutas y peces conviven con estilizados ornamentos coloniales.
Hilda Landrove es conocida por su notable trabajo en el estudio de la sociedad civil, destacándose como una crítica incisiva del totalitarismo cubano.
“Para mí el escenario incluye al público. No tengo percepción de fronteras entre vida y trabajo. Para mí todo es significativo y se retroalimenta, simbólica o concretamente. Destupir la taza del baño todas las mañanas puede ser un gesto muy poético: hay tantas cosas que destupir”.
A continuación, un microcosmos sonoro. Lo percibo como un panorama personal de significación imprescindible, en el que se expresan las fundamentales corrientes estéticas de la posmodernidad musical. Escuche esta lista de microrrelatos como un pretexto para adaptarse a los ruidos y vibraciones estrafalarias venideras.
Empecé mis treinta años en medio de la pandemia: mayo del 2020. Este sábado cumplo treinta y uno. Este es mi trigésimo primer manifiesto, donde confieso que dentro de la intranquilidad, el miedo y el nerviosismo, he encontrado una especie de tranquilidad. Felicidades, Amanda, en tu día.
Piñera se empeñó en una empresa expresionista y ‘povera’, alternativa a lo que se esperaba de un escritor cubano. Es como Rafael Blanco y Arístides Fernández. Ni siquiera es como Fidelio Ponce: más cómodo de manejar a la hora de implementar las conspiraciones de los lugares comunes nacionalistas.