Apenas hoy empiezo a entender lo fukin revolucionario que es estar bien.
Mear a Martí entraña mil veces más amor corporal que citarlo con la pulcritud del cirujano en serie, sobre el carnaval de cadáveres que ha sido y seguirá siendo nuestra patria.
Un mapa sobre el ejercicio de la escritura. Una mirada sobre aquellos que se rehúsan a la validación ‘per se’ del mundo de las cosas.
Transcurridos más de seis meses de guerra, Hamás declaró que estaba “estudiando” una nueva propuesta de tregua temporal, presentada durante las conversaciones con mediadores estadounidenses, qataríes y egipcios.
Un juez citó al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a declarar por un presunto escándalo de sobornos durante su mandato.
Como colectivo, estábamos solos en las manos abismales de la infinitud. El cosmos no formaba parte del castrismo. Y eso, sin saberlo, constituía un alivio existencial.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, visitará China el lunes y el martes para hablar de la guerra en Ucrania y de la profundización de la asociación entre Moscú y Pekín.
La desgracia de Tamara es infinita; más difusa que la bola del mundo, más caliente que la arena del Sahara, más pesada que la Antártida; más profunda que la desesperación, la desolación y la desesperanza, todas juntas.
A pesar de un año de estancamiento de los frentes de batalla, el objetivo de reconquistar el 20% de Ucrania bajo ocupación rusa parece poco prometedor.
Ser melómano no es solo disfrutar la música, sino saber hablar de ella. En Jesús Rosado (historiador, curador y cronista cubano), convergen el sonido, la ciudad y la nostalgia.
Noel Dobarganes revisita una tradición clásica con mirada oblicua, como quien transita entre dos aguas. Su pintura tiene poco de cubana, y sí mucho, de norteamericana.
¿No era evidente desde hace tiempo que Game of Thrones no podía terminar bien? Esa mezcla de culebrón de masas y cult following friki, ¿no es, por definición, la imposibilidad de concluir, el destrozo de cualquier final posible?
Yo, como para colmo así también lo ha declarado hasta Leonardo Padura, soy un escritor sin imaginación.