La vida de Dulce María Loynaz revela cómo su poesía anticipó el silencio, la soledad y la pérdida que marcarían su destino.
La vida de Dulce María Loynaz revela cómo su poesía anticipó el silencio, la soledad y la pérdida que marcarían su destino.
Una movida hueca, que sólo refuerza el trágico ciclo de las relaciones EUA-Cuba.
Capítulo del libro ‘Historia de la música popular cubana. De las danzas habaneras a la salsa (1829-1976)’, de Antonio Gómez Sotolongo (Hypermedia, 2024).
Cuba era un país donde la carrera de un pelotero no se decidía en el estadio Latinoamericano, sino en alguna oficina con aire acondicionado del PCC.
Un análisis sobre el Proyecto 2025, la segunda presidencia de Trump, y las medidas relacionadas con la inmigración y la seguridad fronterizas.
Una crónica del fracaso humano y su persistencia. Un universo donde la fe, la carne y la palabra son ruinas en combustión.
“Nuestra máxima prioridad es que la administración actual y la próxima aceleren el desmantelamiento del Estado”.
“Todo lo que entendemos por ‘woke’ no es más que un epifenómeno de la feminización demográfica”.
“Lo mejor de Cormac es que no tiene prisa”, dice Pearce. “Está absolutamente en paz con sus propios ritmos y confía plenamente en sus propias fuerzas”.
Capítulo de la novela ‘El gen de Dios’ (Colección Mariel, Hypermedia, 2018). La Colección Mariel recoge los 11 títulos más emblemáticos de esta generación.
Cuando intento abordar cuestiones verdaderamente esenciales de la poesía, el poeta cubano del siglo XX que más cerca me queda es Virgilio Piñera.
‘Paradiso’ es una Cuba paralela, una visión diferida de lo secreto en la Isla.
El efecto más visible se observa en el mercado europeo, donde se está destruyendo artificialmente la demanda de gas natural, asegura Gazprom.
Los rebeldes hutíes, que controlan gran parte de Yemen, advirtieron que atacarán a todos los barcos que naveguen por el mar Rojo, lo que ha disparado las alertas económicas mundiales.
Aumentan las tensiones en Washington sobre la futura ayuda de EE.UU. a Ucrania.
Mi Habana tal vez comience a ser solo un recuerdo, porque mi Habana, también, fue como una madre sin recursos que al ver que no podía darme un futuro, me dio en adopción para que me marchara en busca de algo mejor.
Desde el comienzo de este milenio, la Bienal es solo un nombre: se hace cada tres años o más, según dicten los títeres subordinados al Consejo de Estado y a sus manos “ocultas”, hoy visibles.