La obra de Eduardo Sarmiento constituye un diario visual, una forma de pensamiento.
La obra de Eduardo Sarmiento constituye un diario visual, una forma de pensamiento.
Solicitantes de asilo navegan por la inmigración de Estados Unidos, desafiando ideas erróneas sobre el estatus y los derechos en la frontera.
Irán estrecha sus lazos con Latinoamérica y
‘Rojo’ es el nombre de la siguiente exposición de May Reguera. Un homenaje a los cuerpos femeninos silenciados.
Una nueva idea gana terreno en la Rusia de Putin: provocar el auge económico y social de las periferias. Este sueño ya tiene nombre: Siberización.
“Me consta que a cierto lector no le agradaba mucho la desfachatez con la que escribiste muchas de tus crónicas. ¿Regresas al desparpajo con esta novela?”.
“Cualquier mortal que ame el deporte y tenga sangre en las venas veneró a Mireya Luis”.
El ODC exige garantías mínimas de acceso, privacidad y libertad digital que permitan descentralizar el control, democratizar las redes y reconocer el acceso a internet como una prerrogativa cultural.
Tras la victoria de Trump en 2016, la periodista Masha Gessen alertó sobre el peligro del autoritarismo en EE. UU. y propuso seis reglas clave para resistir y defender la democracia.
Las peripecias disidentes de Reinaldo Arenas, que parecían pendular entre la ágil comicidad de un Buster Keaton y la tragedia ejemplar de algún mítico héroe griego, marcan el agónico territorio del intelectual cubano pos-1959: la sujeción totalitaria.
La historia se sirve de los procedimientos que emplea la ficción. La ficción no puede dejar de aprovechar las operaciones propias de la ciencia histórica.
Esa especie de traición que sentimos al llegar a Europa, donde un mango no es un mango; las uvas, naranjas y mandarinas no tienen semillas; y los aguacates caben en un puño.
‘Ábrete eso’, le pedí. Y lo hizo. Soy un adicto a los labios menores. ‘Qué mal tú me pones’, reveló.
En la 15ª cumbre de los BRICS se palpa un cambio en la política mundial, con el ascenso del Sur Global desafiando a las potencias tradicionales. La diplomacia rusa pone de manifiesto esta evolución.
El arte de Ezequiel Suárez constituye una bocanada de aire fresco, un palmo de narices, una burla a costa de la cultura seria. Una oposición radical al arte establecido, complaciente, ilusionista y sentimental. Un rechazo a cualquier forma de arte virtuoso, técnico, profesional, doctrinario…