Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
La Unión Europea incumple su compromiso de entregar un millón de proyectiles de artillería para ayudar a Ucrania en el actual conflicto.
“Todas las opciones están sobre la mesa”, anunció Hassan Nasralá, en su primer discurso desde el atentado de Hamás del 7 de octubre.
The Conversation: “Cinco razones por las que los votantes apoyan a Kamala Harris”.
The Wall Street Journal: “Frenaría la marcha coercitiva de la izquierda, pero es probable que sus políticas sean una apuesta incierta”.
The Economist: “El daño a la economía de EE. UU., a sus instituciones y al mundo sería enorme”.
Entre la reacción en cadena ante la muerte del cantante y ‘La capital del sol’ se podría armar un retrato robot del alma cubana.
Su reino era su casa y su trono un cómodo sillón desde donde enfrentó la vejez, la ceguera y lo peor.
El sometimiento siempre se afirma en tres cosas intercambiables y manipulables: el miedo, la división y la ignorancia.
En Google puedes poner: ¿Qué es el Pentágono?, y no pasará nada. ¿Es siempre doloroso el sexo anal? Te dará la respuesta a su alcance. ¿Cuándo fue la primera llamada por celular entre Cuba y Estados Unidos? “¿Cuántos años coincidieron en el poder Franco y Fidel Castro?. Y así. A Google le preguntas sin susto.
“Talento sobra en las tablas cubanas. Lo que viene faltando es el hecho de arriesgarse y de no acomodarse. Falta más libertad creativa. Valentía para lanzarse y explorar. Romper con los esquemas y encontrar nuevas maneras de hacer. Me gustaría ver una obra en donde sienta que hay algo en juego”.
¿Cuánto tiempo más pretende el gobierno cubano retener a Luis Manuel Otero Alcántara en el Hospital Calixto García? ¿Días, semanas, meses? ¿Qué le están haciendo a un hombre al que ingresaron por la fuerza supuestamente sin signos de desnutrición?
“No sé si podríamos hablar de un arte cubano, aunque claro que lo hay. Pero quizás el término no me seduzca lo suficiente. Si me hablas de música, sí sabemos que es única en el planeta. Las instalaciones de Kcho me resultaron lo más cojonudamente cubano, a pesar de los pesares”.