La historia demuestra que las concesiones a regímenes como el cubano solo fortalecen su control represivo.
La historia demuestra que las concesiones a regímenes como el cubano solo fortalecen su control represivo.
En nuestras latitudes, tales maravillas botánicas son hijas del descuido y la desidia, que no del esfuerzo mancomunado o la mano de obra esclava.
El Vaticano bloquea las propuestas de los obispos alemanes sobre la aprobación de las relaciones homosexuales y la ordenación de mujeres sacerdotes, reafirmando las doctrinas tradicionales.
“Vivimos en un momento liminar; más temprano que tarde se impondrá una noción de lo universal en su sentido fuerte, tradicional, que no distinguirá ni credos, ni culturas, ni filiaciones”.
Los campamentos de verano pretenden camuflar, con dinámicas de socialización y experiencias “únicas”, el diseño y transmisión de antivalores alineados al discurso oficial.
Capítulo del libro: ‘Rusia: el regreso de la potencia’, de David Teurtrie (Hypermedia, 2024).
“Sus frases, no por conmovedoras, dejan de ser asfixiantes. Martí es tan agónico como emancipador”.
“La frase martiana que sí se podía leer en toda aula cubana era aquella que prescribía la finalidad que debía tener la cultura: la libertad. Ser cultos para ser libres”.
Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
La Brigada 2506 contaba con una élite de las fuerzas aéreas cubanas (compuesta por expilotos de la Marina de Guerra, Fuerza Aérea y Ejército, y también jóvenes pilotos cubanos asimilados por la Fuerza Aérea norteamericana). Entonces, ¿por qué en esta operación pilotaron aviones casi obsoletos, dados de baja tras la Segunda Guerra Mundial?
‘Veritas’, un documental de Eliecer Jiménez Almeida sobre los hechos acaecidos en torno al 17 de abril de 1961.
Yo también juré convertirme en justicia, también escribí al MINSAP, a la Fiscalía, agoté todas las instancias del escarnio que la burocracia te reserva cuando hay una negligencia médica y tú reclamas. También quise saber la verdad, encontrar sentido, restaurar el orden. Pero no pude.
“El teatro cubano siempre fue un pionero en la cultura latinoamericana, pero se quedó ahí: en ese ideal de lo que fue; y como fue tan bueno, es intocable. Creo que hay mucha gente talentosa, con muchas ganas de hacer pero con un poco de desesperanza, debido a lo difícil y agobiante que puede ser realizar una obra teatral en Cuba”.
“De Cuba me queda una conciencia sociopolítica muy presente, y un temor constante a que mis coterráneos pierdan sus cuotas ganadas de libertad. En mi arte, al igual que en mi vida, busco involucrarme o fomentar espacios libres, donde el compromiso no sea visto como una limitación o un dogma”.