Cómo fabriqué noticias para dictadores, magnates y políticos.
Pedro Monreal, Pavel Vidal y Juan Triana Cordoví analizan las MyPIMES y su impacto en la sociedad cubana.
La resistencia que se les ha exigido a los cubanos hasta el día de hoy no ha sido otra cosa que una lenta, tenaz autoinmolación, ante la insaciable piedra de sacrificio de la patria.
“Sus frases, no por conmovedoras, dejan de ser asfixiantes. Martí es tan agónico como emancipador”.
“La frase martiana que sí se podía leer en toda aula cubana era aquella que prescribía la finalidad que debía tener la cultura: la libertad. Ser cultos para ser libres”.
Terrible amanecer con la muerte. Con la noticia de la muerte de un amigo, quiero decir.
Hace solo unos días, mientras muchos emigraban en masa de X, un poeta mexicano también estaba saliendo, en versos y literalmente, por sus propios pies, de esa misma X.
Columnas publicadas por el escritor Julio Trujillo (1969-2025) en mayo y julio de 2024, en su sección “Entre paréntesis” del periódico ‘La Razón’.
Era como si las Fuerzas Armadas se hubieran olvidado que tenían un puñado numeroso de homosexuales presos.
“Volver a los clásicos, atrevernos más en el lenguaje político y social, buscar diversas formas del decir y hacer con libertad, sin perder la esencia del teatro, esa conexión con el espectador. Mientras se haga con el corazón, como una manera de que sobreviva el alma, estaremos salvados”.
Han pasado 50 años de esas dos cartas. Fidel ha muerto. Cuentan que José Lezama Lima, en 1959, dijo que nadie decía la palabra patria como “ese muchacho”. De tanto pronunciarla, Fidel visualizó la patria como un caballo, incansable como él, montado a pelo y sin lugar para otro en el lomo.
“Estoy orgulloso de mi generación: están revolucionando la historia. Tenemos mucho que perder, pero tenemos muchísimo más por ganar. Por eso el miedo a expresarse libremente es cada vez menor. El arte tiene un papel protagónico en un cambio social nunca visto en más de sesenta años”.
Mis habilidades, avaladas por un título en Periodismo sin revalidar en el exterior y sin validez dentro de mi país, donde me incluyen en una lista de mercenarios-pagados-por-el-imperio, se resumen en facilidades de comunicación, buen dominio del idioma español y cacharreo del inglés. El resto es globo.