No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
No hay puentes sanos. Se ha hecho inconcebible el diálogo entre Ana de Armas y los cubanos.
Vinicius Jr., el brasileño de 23 años, autor del gol de la victoria en la Liga de Campeones del año pasado, confirma el acuerdo.
A partir del 1 de noviembre en Pakistán, miles de migrantes afganos indocumentados, se enfrentan a un éxodo forzoso que suscita preocupación humanitaria.
Ya mi país-hogar, tal como lo recordaba, se esfumó. También emigré, aunque mi cuerpo permanezca.
No hay peor astilla que la del mismo garrote. Y después se preguntan por qué las campanas han doblado por Trump.
Así quería verlos, tranquilitos. Dándose la mano y todo. Ayer, Joe Biden y Donald Trump. Hoy, Donald Biden y Joe Trump.
Indie Wire: “Una activista cubana simpatizante de Trump lucha por la democracia en un documental sobre nuestras diferentes definiciones de libertad”.
Cómo los líderes evangélicos y sus seguidores se convirtieron en actores clave en el ascenso de Donald Trump.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
Las feministas cubanas no somos un bloque homogéneo. Nos estamos reconociendo, nos estamos acompañando en la articulación de un movimiento transfronterizo. No nos van a ver, por ahora, en desfiles fotogénicos con las tetas al aire, y no se nos puede exigir que nos enfrentemos solas al poder. #NoResinguenMás
Corazón azul es la imitación de una autopsia: el cuerpo tendido en la mesa es el cine cubano. Miguel Coyula aplica los lineamientos de una poética PlayStation. Su obra va más allá de lo independiente, y llega a crear una linterna mágica que se vale del exorcismo para dejar al descubierto la posesión satánica de la Isla de Cuba.
Les agradezco infinitamente a Yotuel Romero, Descemer Bueno, Gente de Zona, Maykel Osorbo, El Funky y Luis Manuel Otero Alcántara que hayan usado sus respectivas plataformas para darle voz a ese sueño de todos: una Cuba posible, un país del cual no haya que huir por desavenencias ideológicas con su gobierno.
Este año de sueños rotos y de muertes (el sueño de Malthus y la “profecía” de Bill Gates) ha dado extraños frutos. Escribí un poemario y un libro de cuentos (no sería nada extraño, pues tengo seis libros de cuentos publicados y seis poemarios, si no fuera porque son mi mejor poemario y mi mejor libro de cuentos).