“Si hubiera micrófonos en casa como antes, seguramente los vigilantes me tomarían por loca mientras me graban hablando contigo”.
“Si hubiera micrófonos en casa como antes, seguramente los vigilantes me tomarían por loca mientras me graban hablando contigo”.
El célebre novelista Milan Kundera, cuyas profundas exploraciones de la condición humana cautivaron a lectores de todo el mundo, ha fallecido.
Los defensores de los derechos humanos Michael Lima y Sarah Teich critican la deslucida respuesta de la comunidad internacional a la actual crisis política en Cuba.
El jurado, presidido por Santiago Muñoz Machado y con Fernando Rodríguez Lafuente como secretario, seleccionó a Blandiana entre 38 candidatos de 21 nacionalidades.
“Con 42 años, el artista cubano Noel León no ha realizado nunca una exposición personal, si bien tiene una obra sólida y vasta, de una enorme calidad técnica y un estilo muy propio”.
La vieja generación de la clase política ucraniana, así como el ‘establishment’ político occidental, miraban a Zelenski con preocupación: el nuevo presidente no era un político profesional.
Noruega, Irlanda y España reconocerán un Estado palestino a partir del 28 de mayo, ante lo que Israel ha retirado a sus enviados.
“El cerebro mantiene un delicado equilibrio entre las señales que promueven la inflamación necesaria para la defensa frente a un agresor y las que la amortiguan”.
Irán se enfrenta a un doble reto sucesorio tras la muerte del presidente Raisi, lo que plantea interrogantes sobre el futuro liderazgo en medio de los conflictos regionales y el malestar interno.
¿Quiénes queremos ser? ¿Cuáles son los parámetros éticos que nos guían? ¿Qué vamos a hacer con el poder que nos da la visibilidad en las redes sociales? ¿Cómo somos diferentes de aquello que criticamos? Nada de esto está claro hoy. Pasó antes en otras partes. Nos pasa ahora a nosotros, en un contexto globalizado, de fake news e influencers.
“A mí la Revolución me volvió loco. Aquello me pareció una película de acción: gente que bajó de la Sierra y eran como los cowboys pero vestidos de verde olivo, con collares de caracoles y armas largas en vez de revólveres. Para mí era indiscutible que venían a traer justicia a esta tierra”.
“Yo ya estaba exiliado mentalmente antes de irme de Cuba, aunque nadie se enterara. Esto sucedió, paradójicamente, encontrándome fuera de Cuba: en Angola, en 1985. La decisión se produjo después de que impedí, a punta de fusil, que los compañeros de mi camión violaran a una mujer local enfrente de sus tres hijos”.
Como si fuese un hombre que arribara desde un país en guerra, un tipo que finalmente cruzaba las líneas enemigas y, sin otra esperanza, se reconocía aún con vida. Me paré delante del oficial de inmigración y tartamudeé: I am a Cuban citizen and I wanna ask refuge.