Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
Diré que —como mucha gente— yo nací en La Habana. Aclararé, además, que la ciudad donde vine al mundo ya no existe.
‘En cada barrio, revolución’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
Nos agachó y nos hizo lamer el piso manchado, nos filmó de todos los ángulos. La pequeña cámara se movió por todos los rincones inimaginables.
AP: “El primer atleta transexual de Cuba muestra los progresos y los retos a los que se enfrentan las personas LGBTQ en la isla”
The New York Times: “No se puede esperar que los votantes ignoren lo que fue evidente: Biden no es el hombre que era hace cuatro años”.
The New York Times: “Si el presidente Biden se planteara seriamente abandonar la carrera, la primera dama sería la figura más importante, aparte del propio Biden, para tomar esa decisión”.
The New York Times: “Puede utilizar su verdadero superpoder: será una implacable fiscal del clarísimo caso político contra Donald John Trump”.
The New York Times: “Los demócratas tienen la obligación política de elegir al candidato con más probabilidades de ganar. Esto se convierte en una obligación moral”.
Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Como sea, ya nos vamos habituando: l@s que siguen la bola, l@s que se insultan con ella, l@s que les parece absurda y una pérdida de tiempo. No hay mucho más que aportar, en este caso, que nuestras visuales. En definitiva, por qué Magela Garcés is shining por su ausencia…
During the last decades the growing crowds have been paradoxically building a visible metaphor of loneliness; he has penetrated through that crack to explore this phenomenon through each painting, each photograph and each video, which to a great extent testifies to the current state of the human condition.
¿Qué queda de aquella Seguridad del Estado, la maquinaria temida y respetada a la que perteneció mi padre? ¿Existen todavía en la Seguridad del Estado quienes estén dispuestos a recibir una bala a cambio de que no se caiga un edificio? Hago estas preguntas porque ya no voy a sus citaciones ni abro la boca en los interrogatorios, y sé que me leen.
Más allá de caras lindas y actitudes consentidas ante el acecho del lente, las mujeres de Evelyn Sosa exponen una libertad sin turbaciones en un territorio doliente, de cultura patriarcal crónica. Al menos así parecen asomar, desde la imagen robada, las nuevas emprendedoras, gestoras, chicas independientes, dueñas de negocios y sonrisas infalibles.