Las aventuras y desventuras de “un raro Quijote eslavo” en La Habana.
Las aventuras y desventuras de “un raro Quijote eslavo” en La Habana.
La inteligencia ucraniana expone el reclutamiento secreto de combatientes cubanos por parte de Rusia, vinculándolo a la visita a Cuba de Nikolai Patrushev.
Magdiel Jorge Castro (Holguín, Cuba, 1994) es un activista cubano, doblemente exiliado y solicitante de refugio político en Uruguay.
Un año después, los expertos evalúan el conflicto entre israelíes y palestinos.
Desde el momento de su muerte, como un desprendimiento total, categórico y nacional, una frase inundó el ambiente: “Yo soy Fidel”.
… es una ollita de presión: / el que entra duro se ablanda, / el que entra blandito se desbarata…
Cuánto desamor. El que se pira se convierte en una definida indefinición.
En Cuba, la política cultural es vista e instrumentalizada como una extensión de la administración social y para el mantenimiento del orden político.
Un espacio cerrado, íntimo, resumido en naturalezas muertas donde frutas y peces conviven con estilizados ornamentos coloniales.
Los activistas no podemos permitirnos darle armas a quienes quieren dañarnos en una lucha desigual y a largo plazo. Puedes estar disgustado con un colega: habla con él, dile todo en su cara o a través de mensajes privados. Pero usar el espacio público para desacreditarle, ofenderle, acosarlo, ni resuelve tu problema, ni hace pensar, ni ayuda a tu causa.
Un temporal: temperatura, balón, ecosistema, niebla, neblina, pellejos, broncas, pingas, asesinatos, pesca de clarias y plástico. Para robar un tanque de agua o de basura no hay que saberse ninguna cita de Nietzsche, bebé, ni de ningún pensador influyente en la cosmovisión de un dictador. Lo único necesario es haber nacido en este país.
Trump, ideológicamente, es una propuesta menos dañina. Cubadebate publicó hace poco un artículo que clasifica dos vías de subversión: “la estrategia Trump” y “la estrategia Obama”; la segunda es considerada la más peligrosa. En algo lleva razón: cuando las faltas ajenas son menores, las nuestras resaltan.
“El deseo urgente de evadir la realidad nacional y el servicio militar obligatorio, me llevaron a estudiar arte. Haber sido alumno de Antonia Eiriz, luego mi amistad con Servando Cabrera Moreno, Raúl Martínez y Umberto Peña, junto con la convivencia y el apoyo de mi madre, Thelvia Marín, fueron elementos decisivos en mi formación”.