Volodímir Zelenski en el punto de mira de la maquinaria mediática rusa
El arquero de la selección cubana de fútbol, Sandy Sánchez, abandonó la concentración del equipo para establecerse en Estados Unidos.
Poco antes de enamorarme perdidamente de ella, sin metáfora ni oxímoron, sino solo deseo y enseguida un sentimiento, recibí una invitación de ‘Neutral Room’.
WLRN: “El senador por Florida Marco Rubio insulta vergonzosamente a las víctimas reales de las dictaduras al comparar la condena de Donald Trump con las injusticias reales de regímenes como el cubano”.
Ashley Moody, ha hecho un llamamiento a la secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen instando a que cese el apoyo a “los intereses comunistas de Cuba”.
Emmanuel Todd predijo 15 años antes la caída de la URSS. En su último libro vaticina, como un hecho inevitable y en curso, la derrota de Occidente.
Adiós, fiestas. Adiós a todos los que participaron. Quizás no nos volvamos a encontrar.
El presidente Biden firma una orden ejecutiva para suspender temporalmente las solicitudes de asilo en la frontera sur mientras los encuentros con migrantes superan los 2500 diarios.
William McCorkle, quien ha trabajado en la frontera, revela las diferencias entre las políticas hacia la inmigración y la dura realidad a la que se enfrentan los inmigrantes.
Imágenes inéditas con fotos personales de miembros de la Generación Mariel, dedicatorias de libros y copias de las páginas originales de los trabalenguas de Reinaldo Arenas, y más.
La conjunción de la poesía y la estadística de contagios y muertes: ¿una complicidad? Imaginaba el ingreso hospitalario y la atención médica al esquizofrénico y al suicida, y me vi de cara a ese escenario de poesía y delirio en grado sumo, erigido en la ribera opuesta de mi terraza: Alamar.
Todo el mundo solo. Todo el mundo triste. Todo el mundo desesperado, al borde de la autodestrucción. De ahí salieron las ráfagas semiautomáticas de Alexander Alazo en contra de la embajada cubana en Washington, DC. De esa soledad, de esa tristeza, de esa desesperación. Tedio de una muerte masificada. Paranoia sin contenido, esquizofrenia inercial.
Vivir en confinamiento es caótico y emocionalmente agotador. Cuba nos ofrece un nuevo nivel de complejidad, donde la confusión es la única certeza. Aquí, mucho antes de la pandemia, ya conocíamos la escasez, la distancia, el silencio y el confinamiento. Aquí la supervivencia siempre ha sido una máxima.