Familias migrantes, incluidos bebés, cruzan la frontera entre San Diego y México, enfrentando las más duras condiciones durante el viaje.
Familias migrantes, incluidos bebés, cruzan la frontera entre San Diego y México, enfrentando las más duras condiciones durante el viaje.
Cosas que la civilización tiende a enclaustrar en la privacidad.
🔞 (Advertencia: esta galería contiene imágenes que pueden dañar su sensibilidad).
Un cuerpo que se desviste, y accede al sexo entrando en él por sus suburbios, representa el riesgo de una revelación, de una verdad interior.
El Festival Internacional de Cine y Medio Ambiente del Caribe Isla Verde suma otro ensayo en la cruzada por la recuperación de capital simbólico de la casta política en el poder, facilitado por la complicidad de organismos y organizaciones internacionales.
La escritora cubanoamericana, graduada de Harvard, desata la polémica por sus controvertidas opiniones sobre el matrimonio.
The Intercept: “El sigiloso ataque israelí con misiles y aviones no tripulados contra Irán no es un riesgo de guerra. Es la guerra”.
Uber lanza un nuevo programa de verificación de usuarios en Miami, con el objetivo de mejorar la seguridad con un sistema de insignias verificadas.
Los haitianos innovan para sobrevivir en medio del colapso del gobierno, recurriendo a iniciativas privadas ante la desaparición de los servicios básicos.
“Es una sorpresa a las 2 de la mañana: The Tortured Poets Department es un DOBLE álbum secreto”, anunció Swift en Instagram.
Desde mi confesionario en el asiento de atrás, recordé entonces lo que el cardenal había venido a hacer a los Estados Unidos.
De un extraño cruce entre los impulsos racionales y una seducción confesada y palmaria nace esta aproximación a la poética del artista Maikel Domínguez.
Notas sobre el estudio Voces de cambio en el sector no estatal cubano: cuentapropistas, usufructuarios, socios de cooperativas y compraventa de viviendas, de Carmelo Mesa-Lago, Roberto Veiga González, LenierGonzález Mederos, Sofía Vera Rojas y Aníbal Pérez-Liñán.
En el traspatio de los baños públicos había una puerta que conducía a unos cubículos rústicos destinados a encuentros sexuales rápidos. Quien quería hacer algo, pagaba. Y quien solo quería mirar, pagaba mucho más.