“A pesar de enfrentar las barreras de una sociedad conservadora y prejuiciosa con su orientación sexual, lograron destacar en sus respectivos campos y contribuir significativamente al avance de la humanidad”.
“A pesar de enfrentar las barreras de una sociedad conservadora y prejuiciosa con su orientación sexual, lograron destacar en sus respectivos campos y contribuir significativamente al avance de la humanidad”.
La imagen de un proyecto que suponía la pertenencia a una cultura, civilización y raza específica: un ideal de República moderna, occidental e independiente.
El Ismaelillo de su padre escribió junto a sus hombres una de las páginas más sangrientas y horrorosas de la historia cubana.
“Hay un horror arcaico en esta sed de sangre que ya no creía posible en estos tiempos. Esta masacre tiene el patrón de la aniquilación mediante pogromos, un patrón que los judíos conocen desde hace siglos”.
“Te voy a decir algo. Prepárate, ponte fuerte. Lo estábamos esperando: se murió tu papá, Orestico”.
“¿Eres menos hombre si no eres padre? Esa pregunta me ha acosado durante décadas. Pero he aprendido a amar mi vida sin hijos”.
“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
El Hotel Nacional de Cuba estaba destinado a ser la expresión de la identidad nacional y la soberanía de la isla tal y como las concebía el machadato, nombre dado a la presidencia de Gerardo Machado y Morales.
Un testimonio de la política cultural española al final del periodo socialista.
José Kozer escribe en un idioma heredero del judeoespañol (el español es una lengua muerta en los Estados Unidos, la lengua de otra gran Expulsión). ¿Para quién? ¿Para qué público?
Ese mismo miércoles, de madrugada, Santiaguito Feliú se acababa de morir de manera repentina en la Isla. A sus cincuentiuno o cincuentidos años.
Ganador del Segundo Premio de Reportajes «Editorial Hypermedia 2019».
Nuestra relación con la ciudad actual invita a diferir todos los afectos. El esqueleto de una casa está hecho de muchos pedazos de madera vulgar y sus paredes semejan láminas de yeso. Difícil apasionarse por un pedazo de plástico.