El reconocimiento del Estado palestino alcanza las 145 naciones, ya que Noruega, España e Irlanda se suman en medio de la actual ofensiva israelí en Gaza.
El reconocimiento del Estado palestino alcanza las 145 naciones, ya que Noruega, España e Irlanda se suman en medio de la actual ofensiva israelí en Gaza.
Luis David Fuentes (La Habana, 1971) Ingeniero, promotor y activista social. Fundador y editor de la revista ‘El Kentubano’ y miembro de la Junta Directiva de La Asociación Cubano Americana de Kentucky.
“Las sociedades basadas en un ideal terminan siendo deshumanizantes, mientras que las materialistas provocan la búsqueda de un ideal”. Es hora de subvertir toda lógica, dado que Dios ha muerto y el comunismo es un fantasma.
China y Rusia afirmaron que reforzarán su cooperación estratégica durante el encuentro entre el jefe de la diplomacia moscovita y el presidente Xi Jinping.
La agenda de Sánchez incluye reuniones con los primeros ministros de Noruega, Irlanda, Portugal, Eslovenia y Bélgica centradas en la posición de la UE respecto a la guerra entre Israel y Hamás.
Transcurridos más de seis meses de guerra, Hamás declaró que estaba “estudiando” una nueva propuesta de tregua temporal, presentada durante las conversaciones con mediadores estadounidenses, qataríes y egipcios.
Un juez citó al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, a declarar por un presunto escándalo de sobornos durante su mandato.
Como colectivo, estábamos solos en las manos abismales de la infinitud. El cosmos no formaba parte del castrismo. Y eso, sin saberlo, constituía un alivio existencial.
Cuenta el dramaturgo cubano Héctor Santiago de una noche en que se hallaba sentado con su amigo Reinaldo Arenas en la famosa heladería habanera Coppelia.
Pocas veces uno tiene la suerte de encontrarse en un Uber con una celebridad. Mucho menos, manejando. Pero a mí me pasó.
Indagaciones acerca del fracaso del proyecto sociopolítico cubano.
No me gustan los Uber Pool. Y Miami está lleno de esa mierda colectivista.
Para mí, montarse en un taxi compartido es un invento castrista. De los más rancios.