“La fábula trágica de Frankenstein y su creación se aferra a la médula del imaginario humano como alegoría tanto de la otredad como de la infinita soberbia humana”.
“La fábula trágica de Frankenstein y su creación se aferra a la médula del imaginario humano como alegoría tanto de la otredad como de la infinita soberbia humana”.
La relación de Lezama con la joven cultura revolucionaria fue compleja. Concibió la absurda idea de que la destrucción revolucionaria del Antiguo Régimen de la cultura cubana no implicaba por fuerza su propia destrucción.
La lectura es la forma en que un escritor escoge sus prioridades, las califica y establece. Independientemente de los dictámenes de la academia, los vaivenes de la fama, las opiniones de los críticos y las regulaciones del tiempo.
El mitin de Trump en Ohio se enmarca en una dura retórica sobre los inmigrantes y controvertidas advertencias electorales.
La expedición Guanabá partió de La Habana hacia Guanahacabibes el 31 de agosto de 2023, con el objetivo de monitorear los nacimientos de tortugas verdes, en el extremo oeste del archipiélago cubano.
Conociendo el prestigioso caudal que caracteriza a este peculiar cementerio, no comprendía por qué ninguna guía de turismo recomendaba visitarlo ni nunca se hablaba de alguien famosx que estuviera o quisiera ser enterradx en él.
Sin candidatos capaces de disputarle la presidencia, Putin se prepara para un quinto mandato, lo que le garantizaría más de un cuarto de siglo al frente del Kremlin.
Jimmy Chérizier, alias “Barbecue”, pasó de agente de policía a jefe de una banda, y ahora es una pieza clave en el caos de Haití, uniendo bandas y desafiando al primer ministro.
Con mucha más razón debemos preocuparnos para que ninguno de nuestros gestos o actos beneficien, así sea indirectamente, a quienes insisten en controlar nuestras vidas, incluso a distancia.
¿Cuál es la tarea del poeta: la fe o la duda? Para Brodsky, y basta escucharlo leer, la poesía tiene siempre algo de plegaria.
Ernesto Hernández Busto traduce a Joseph Brodsky.
Saca el carné, al vuelo leo las letras DSE que aluden al órgano represivo que más miedo ha metido entre los cubanos y a mí, por primera vez, no me da nada.
No siento nada, estoy como el pollito del cuento que se metió una raya de cocaína y empezó a decir que no sentía nada.
A estas alturas del interrogatorio no siento ni las piernas, ni el corazón ni el salto en el estómago, yo no siento nada.
Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.