En la Cuba actual, con tantas urgencias en la vida cotidiana de los vivos, la conservación de los cementerios pareciera que es cuestión para otro momento.
En la Cuba actual, con tantas urgencias en la vida cotidiana de los vivos, la conservación de los cementerios pareciera que es cuestión para otro momento.
Cuba era un país donde la carrera de un pelotero no se decidía en el estadio Latinoamericano, sino en alguna oficina con aire acondicionado del PCC.
Yanelys Núñez Leyva (1989) es historiadora de arte, curadora y activista. Su trayectoria marca el tránsito de la institucionalidad cultural hacia la disidencia cívica. Vive exiliada en España.
“Dentro de poco, todos los Estados Unidos se convencerán de las ventajas del sistema y no habrá en esta gran nación más que comunistas”.
Un pueblo que tendrá cautela de celebrar su nueva dicha y de cuidarse de magos iluminados y de proyectos mesiánicos.
Aquel frío pasajero tenía algo de promesa. Me acercaba a Europa sin moverme de la Isla.
Cinco mujeres muy diferentes entre sí y que sostienen la calidad humana de varios mundos: del ayer, del hoy y del porvenir.
No es responsabilidad de la diáspora alimentar a sus familias en Cuba. Son el Estado y el Gobierno quienes deben ser capaces de abastecer al pueblo.
Estos tipos son como una tropita de choque, una avanzada de vanguardia para partirle las patas al ángel Orlando Luis. Para reventarle las bolas al demonio Pardo Lazo.
A golpes de semicírculo y cartabón, destruir había sido un placer matemático. Geometría de la represión, reflejada en las sonrisas sin espanto de nuestros padres.
Un solo punto estaba claro: una orden del Jefe no admitía cuestionamientos. Por descabellada que pareciera la misión, por imposible que sonara, había que cumplirla, y cumplirla bien.
En mis sueños, en Cuba, mi padre se me aparecía vivo. Bonachón, en su cuarto de atrás, ignorante de que acababa de venir de entre los muertos.
Me encargaría de devolverles visibilidad. Iría en su búsqueda, la de ellos y la de muchos otros. Los interrogaría, recogería sus testimonios, los haría revivir…
Este análisis del Programa de Economía y la Cátedra Scholl de Empresa Internacional del CSIS desglosa los anuncios arancelarios del 2 de abril realizados por la Casa Blanca.
Los inversores están preocupados. Al menos la economía parte de una posición sólida.
The Wall Street Journal: “El programa ofrece permisos de trabajo, protecciones contra la deportación y una vía hacia la ciudadanía”.
Estados Unidos ataca 85 objetivos en Irak y Siria en una escalada significativa después de que un ataque con dron en Jordania matara a 3 soldados estadounidenses.
Washington Examiner: “Mientras que el régimen liberó a los líderes blancos en cuestión de días a condición de que se exiliaran, unos 1000 presos políticos, en su inmensa mayoría negros, siguen en las cárceles cubanas”.
Presentación del libro Espantado de todo me refugio en Trump, de Orlando Luis Pardo Lazo, en la librería Books & Books.
Los derechos culturales y socioeconómicos parten de un principio de obligación estatal del que se desentiende la institucionalidad en Cuba.
Demasiados fusilados, demasiados encarcelados, demasiados exiliados, demasiados ahogados en el mar, demasiados muertos en la selva, demasiadas familias fracturadas, demasiado dolor, para que ahora el régimen cubano quiera aprovechar el amor por el béisbol y borrar todo lo anterior con un ‘hashtag’.
Con la excusa de “la lectura inclusiva” se intentó destacar, en las previas, el impacto cultural de los nuevos formatos que conjeturan una gran “revolución editorial”.
«‘Perpetuas deshauciadas’ es, en definitiva, un primer abordaje para empezar a reescribir la verdadera historia del arte cubano, releyendo y reconstruyendo una de las parcelas más damnificadas: las mujeres, el arte, y la exclusión no sólo del discurso plástico, sino también del intelectual«.
“Vemos un desfile de tigres, leones, serpientes, caballos, elefantes, panteras, unicornios, ratones, monos, águilas, gallinas…, y todos parecen habitar una realidad bien distante de la nuestra”.
La nave negra de Esterio está entregada a nuestros ojos y felizmente negada a las posaderas de los turistas.
En esta escultura se resume la obsesión, no solo por el viaje exterior, sino también por la locomoción misma, una esfera de la realidad que en Cuba siempre ha sido una odisea.