¿Qué futuro colectivo nos queda, cuando tanto el mito como su crítica han quedado atrapados en la misma maquinaria de representación y manipulación? ¿Qué va a pasar con nosotros si este país también se jode?
¿Qué futuro colectivo nos queda, cuando tanto el mito como su crítica han quedado atrapados en la misma maquinaria de representación y manipulación? ¿Qué va a pasar con nosotros si este país también se jode?
“Rompí con todo y abandoné la Generación Cero para evitar que ellos tuvieran problemas políticos”.
El Estado nación se resquebraja y cede espacio a imperios reconfigurados, donde el poder ya no se mide en fronteras, sino en dependencia, datos y control.
“Camino arduo a través de uno mismo, senda hacia la claridad más cierta, no la solar sino la del espíritu que busca, que se busca”.
La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
Aunque han cambiado muchas cosas, al final de la partida el rey y la reina van a la misma caja.
El distante pasado entroncará con el lejano futuro, el punto donde trama y subtrama se encuentran en un mismo cauce: la antesala del final.
“Tenemos algo maravilloso que es el poder de la creatividad, pero no tenemos la oportunidad para crecer”.
Me considero una exiliada dentro de mi propia patria: una artista maldita.
No pudo ser mejor. Él era mi Humbert Humbert. Y yo, su Lolita. Treinta y tres años contra catorce.
Los Van Van no hicieron nada para contrarrestar los compases de la censura. Al contrario, edulcoraron el horror con su tumbaíto. Con azuquita autóctona hicieron invisibles a las víctimas de la dictadura.
Estos nueve cuentos pertenecen a lo mejor de la literatura cubana contemporánea; la mejor, porque cuenta con la inteligencia de su lector.
Alfonso Quiñones es un poeta y periodista cubano. En noviembre de 2024, presentó su antología ‘Segundo libro de los olvidos’ (Hypermedia).
Israel es odiado no por haber usurpado territorios que los árabes consideraban suyos, sino por ser la punta de lanza de Occidente en ese ámbito del Oriente Medio enquistado en el despotismo y el atraso.
Lo precioso es que, al escudriñar nuestra mortalidad, podemos hallar nuestra condición de eternidad.
Mientras tiene lugar la fiesta del cine latinoamericano en La Habana, el Gobierno cubano avanza leyes y decretos que penalizan la libre expresión y creación cultural.
La frontera entre Estados Unidos y México refleja los cambios económicos y el impacto en la comunidad de la intensificación de las medidas de seguridad.
Con el fin de evitar su posible resurgimiento a partir de 2024, un juez federal prohíbe la política de separación de familias migrantes de la era Trump hasta 2031.
Estados Unidos vota en minoría la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU para un alto el fuego inmediato en Gaza.
¿Cómo iba a convertirse en un buen personal de servicio, alguien a quien le habían inculcado que servir a otro ser humano era denigrante?
Cualquier cubano que abra los ojos ante la opresión de la dictadura es una razón para celebrar.
Mi tío, Herminio Pérez, lo dio todo por la Revolución, hasta la vida. En realidad, si me da por ponerme específica, la Revolución le reventó la vida a patadas.
Después de veinticinco años sin poder salir a la luz, la editorial Bokeh publica A dónde, de Ramón Williams, novela que será presentada en Miami el próximo 12 de octubre. A propósito de esto, conversamos con su autor.
En escena, solo una silla que es posible convertir en algo más si hay un hombre sensible, capaz de canalizar seres y situaciones tan reales como la vida misma.
“Los cubanos de Miami, toda esa primera generación de la emigración, iban a ver qué hacía la hija de Elena Burke, porque a ella era a la que conocían. Iban comentando, seguro que no va a ser tan buena como la madre”.
“He apostado por una síntesis que —dándome chucho— llamo ‘estética de hipervínculo’ [risas], sin saber si existe algo por el estilo”.