Helen Andrews sostiene que la cultura de la cancelación y el ‘wokismo’ son un subproducto de “la gran feminización”. ¿Tiene razón? Siete mujeres opinan.
Helen Andrews sostiene que la cultura de la cancelación y el ‘wokismo’ son un subproducto de “la gran feminización”. ¿Tiene razón? Siete mujeres opinan.
Me encargaría de devolverles visibilidad. Iría en su búsqueda, la de ellos y la de muchos otros. Los interrogaría, recogería sus testimonios, los haría revivir…
Este análisis del Programa de Economía y la Cátedra Scholl de Empresa Internacional del CSIS desglosa los anuncios arancelarios del 2 de abril realizados por la Casa Blanca.
El “día” comenzó entre banderas heladas y cámaras expectantes. Trump regresaba al poder con la convicción de que aún tenía una misión pendiente.
Leo con mucho placer ‘Paroled’ (2025) de Legna Rodríguez Iglesias, novela breve, o más bien legniforme, publicada por el sello argentino Beatriz Viterbo.
El círculo secreto de donantes que impulsó a JD Vance ahora está reescribiendo el futuro de MAGA.
Las autocracias han aprendido a controlar el relato global: manipulan la información, moldean emociones y reescriben la verdad.
‘Los intrusos’ nos trae el ‘post festum’, los instantes precisos en los que el caudillo acaba de morir y el eco de sus palabras todavía resuena.
Las ovejas, sin embargo, la tienen como fascinada. Le transmiten cierta fe en el futuro local y nacional. Esos balidos desvalidos le resultan una suerte de música sideral.
‘Hotel Singapur’ resalta lo que ‘La falacia’ y ‘El último día del estornino’ parecían dejar bastante claro: de los escritores cubanos nacidos después de 1959, Gerardo Fernández Fe es ya uno de los imprescindibles. Abilio Estévez.
El jurado del premio elogió a la autora de 54 años por su papel “esencial” en “la defensa de los derechos humanos y las libertades”.
Examinemos estos libros pues, bajo la categoría de “Producción espiritual del exilio cubano en Miami” o la menos académica de “gente que se quiere entre sí”.
Rusia intensifica la represión contra los periodistas, deteniendo a varios por supuesto extremismo y descrédito al ejército en medio de la guerra con Ucrania.
Sánchez es conocido por sus arriesgadas maniobras políticas. Pero los últimos días reflejaron lo que los analistas consideraron una nueva altura en el teatro político español, incluso para él.
Washington Examiner: “Mientras que el régimen liberó a los líderes blancos en cuestión de días a condición de que se exiliaran, unos 1000 presos políticos, en su inmensa mayoría negros, siguen en las cárceles cubanas”.
La comunidad de inteligencia estadounidense llora la pérdida de un héroe insólito, el cantante Jimmy Buffett, cuyas singulares tácticas de espionaje en Cuba no tenían parangón, dejando un vacío en las operaciones de inteligencia en el Caribe.
Tras haber afrontado un peligroso viaje en busca de libertad y oportunidades, Isbell Rodríguez habla orgullosa de su restaurante Cubay.
Tuve siempre la sospecha de que estaban grabando nuestras conversaciones. El teléfono era descolgado constantemente por la mano del funcionario que en aquella oficina, donde tantas veces había estado, trataba de explicarnos de modo enfático por qué no se nos permitía acudir al evento.
Texto escrito especialmente para la antología El compañero que me atiende.
La recepción del psicoanálisis en Cuba: entre la curiosidad, la resistencia y la asimilación.
En esta escultura se resume la obsesión, no solo por el viaje exterior, sino también por la locomoción misma, una esfera de la realidad que en Cuba siempre ha sido una odisea.
El Fondo de Fomento para el Cine Cubano tiene muchos simpatizantes. Me atrevería a decir que los detractores somos unos pocos. Hay algo muy perturbador: si el Fondo lo da el ICAIC, que es la única industria de cine en Cuba, con un archiconocido expediente de censura, ¿cómo pueden llamarlo cine independiente?
Este texto viene porque hace unos días se llegó a un punto de no retorno con eso de la tiradera a Claudia Calviño, a mí, y a Santa y Andrés. No una tiradera del Estado, ni de los segurosos: una tiradera de algunos de la “contracultura”, que al final son más policías que los policías. En mi ser no hay espacio para el odio. Pero tampoco voy a aceptar mentiras.