La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
La comida es hoy en Cuba el símbolo más cruel del fracaso de un modelo que no supo integrar su economía al mundo sin sacrificar la nutrición de su pueblo.
Fue testigo de una época sin testimonios y enfrentó el cáncer que lo mató con su habitual sarcasmo.
La defensa del acceso a Internet no es solo una demanda técnica; es una batalla por el derecho a pensar, crear y disentir en libertad.
Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
“We’re talking to Cuba right now… Me pregunto ahora qué irán a decir los que siempre se han opuesto a un diálogo con el régimen”.
La ciencia puede decir cuánto se puede generar. La política y la economía deciden si eso se convierte en realidad.
Un resplandor único, el de las postrimerías, capaz de anticipar y profetizar la dimensión terrible del desastre físico y de la ruina.
Se nos llena la sangre de esperanza, espíritu de fuerza y lucha con todos esos videos de apoyo que tienen de fondo el escenario de ‘El 4tico’.
Un aspecto esencial de la condición humana: la fragilidad de todo aquello que creemos sólido.
El dinero nunca ha representado un móvil demasiado importante para mí, a no ser como estímulo. La verdadera emoción consiste en jugar la partida.
En torno a la resistencia de la izquierda melancólica a aceptar el fracaso, a obviar sus causas y excusar sus consecuencias para no injuriar lo sagrado, es que la risa totalitaria radicaliza su imaginario: su violencia se vuelve sardónica. Así se convierte, la risa de Castro, en el síntoma del Estado cubano.
El Comandante seguía ante las cámaras, frente a toda la nación por horas y horas, con una jerga nacionalista trasnochada, desconectada de la realidad. El traje de verde oliva y la barba desmenuzada lo hacían lucir cada vez más anacrónico. Era un hombre del siglo XX, de la Guerra Fría, aferrado al poder.
Como colectivo, estábamos solos en las manos abismales de la infinitud. El cosmos no formaba parte del castrismo. Y eso, sin saberlo, constituía un alivio existencial.
El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, visitará China el lunes y el martes para hablar de la guerra en Ucrania y de la profundización de la asociación entre Moscú y Pekín.
Dos personas murieron y otras siete resultaron heridas, entre ellas un agente de policía, en un tiroteo en CityPlace Doral, informaron las autoridades.
La desgracia de Tamara es infinita; más difusa que la bola del mundo, más caliente que la arena del Sahara, más pesada que la Antártida; más profunda que la desesperación, la desolación y la desesperanza, todas juntas.
Estados Unidos ataca a las milicias Kataib Hezbollah, apoyadas por Irán, después de que un ataque con dron hiriera a tres soldados estadounidenses.
Sueño con una Cuba que, en esencia, se guía por la regla de oro: “tratar a los demás como quiero que me traten”.