Escucha a alguien que lo llama. Pudiera ser su madre o su perro. No lo sabe y no mira atrás.
Escucha a alguien que lo llama. Pudiera ser su madre o su perro. No lo sabe y no mira atrás.
“No había ningún motivo para charlar con Leonardo Padura y los había todos. No tenía ningún libro que promocionar, y por eso hablamos a pierna suelta de casi todo”.
Un testimonio de la política cultural española al final del periodo socialista.
Pongamos que el vestido le ha servido de segunda piel, aquella con la que ha podido no ya camuflarse, sino habitar desde el arte las adversidades de la emigración o el exilio.
Cuando las masas digitales comenzaron a atacar a Carlos Alberto Montaner, comprendí que algún resorte había estallado en secreto en nuestra alma nacional.
Las experiencias adquiridas durante la perestrunka le sirvieron al Estado cubano para rearticularse frente a la nueva realidad poscomunista.
En un tiempo donde el mundo se desmorona y los sistemas fallan, ‘Genethliacus’ parece recordarnos que nacer es un gesto de resistencia.
La Revolución ha sido domesticada, pasteurizada, convertida en música de fondo para la sobremesa.
Ahí lo vemos de nuevo hoy. Fidel Castro libre y joven para siempre. Actuando para las cámaras y micrófonos, ahora nada menos que en Texas, en la primavera de 1959. Abril es el mes más amable.
Carlos Alberto Montaner deja un legado perdurable. Sus obras seguirán siendo referentes para aquellos interesados en comprender la realidad latinoamericana y reflexionar sobre los desafíos políticos y sociales que enfrenta la región.
Descubre nuestra lista con los 10 libros más difíciles de leer. ¿Cuáles serían los tuyos? Comparte tu opinión en los comentarios.
Quise hacer un repaso a mi memoria histórica y escribí unas notas que dejé inconclusas y que llamé “Lista negra”, para revindicar el color negro y, de paso, resignificar “lo negro”.
Tras haber afrontado un peligroso viaje en busca de libertad y oportunidades, Isbell Rodríguez habla orgullosa de su restaurante Cubay.
Realmente, yo no entendía cómo se podía seguir viviendo en un mundo así.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
El Fondo de Fomento para el Cine Cubano tiene muchos simpatizantes. Me atrevería a decir que los detractores somos unos pocos. Hay algo muy perturbador: si el Fondo lo da el ICAIC, que es la única industria de cine en Cuba, con un archiconocido expediente de censura, ¿cómo pueden llamarlo cine independiente?