La esperanza y el cambio. El mensaje está claro: construir un mundo nuevo y mejor con los fragmentos del pasado.
La esperanza y el cambio. El mensaje está claro: construir un mundo nuevo y mejor con los fragmentos del pasado.
“El Ministerio de Cultura le invita a uno, por primera vez en veinte años, a un viaje al extranjero, a Cuba en este caso. El escalafón se mueve. Esto es el éxito”.
El bollo ʻrealistaʼ de una modelo real o el bollo ʻidealʼ del pintor.
Cuando las masas digitales comenzaron a atacar a Carlos Alberto Montaner, comprendí que algún resorte había estallado en secreto en nuestra alma nacional.
Las experiencias adquiridas durante la perestrunka le sirvieron al Estado cubano para rearticularse frente a la nueva realidad poscomunista.
En un tiempo donde el mundo se desmorona y los sistemas fallan, ‘Genethliacus’ parece recordarnos que nacer es un gesto de resistencia.
La Revolución ha sido domesticada, pasteurizada, convertida en música de fondo para la sobremesa.
Silvio fue eso, un comodín ante el cual la Revolución crecía o se desmoronaba.
La exposición del pene del hombre negro resulta ya una especie de ritual en el que su imagen no logra liberarse del mito racista.
Un cine del retraso del conocimiento de lo real, que se reconstituye una y otra vez cuando ciertos personajes deciden entender y comprender qué ocurre en sus vidas, mediante la comprensión del otro.
Solía tener expectativas. Quería ascensos, aumentos de sueldo y una vida mejor. Ahora no tengo ninguna. Solo quiero sobrevivir. —Cici Zhang, 32 años, profesional del marketing.
Guatemala se impone por 1-0 a Cuba en el Grupo D de la Copa Oro, aprovechando la energía del público para una actuación triunfal.
La medida es fruto de la intensa presión ejercida por los demócratas neoyorquinos y pretende aliviar los servicios sociales, al tiempo que ofrece a los inmigrantes una vía hacia el empleo.
Se paró detrás de mí. Al principio no dijo nada. Era solo una respiración, un vaho de nariz caliente y pelos de dudosa higiene. Lo sentí en mi nuca. Tengo una nuca que tiende a sentir las respiraciones de nariz caliente y pelos de dudosa higiene.
Este texto forma parte del libro El compañero que me atiende (Hypermedia, 2017).
Este texto viene porque hace unos días se llegó a un punto de no retorno con eso de la tiradera a Claudia Calviño, a mí, y a Santa y Andrés. No una tiradera del Estado, ni de los segurosos: una tiradera de algunos de la “contracultura”, que al final son más policías que los policías. En mi ser no hay espacio para el odio. Pero tampoco voy a aceptar mentiras.