Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
Se presumen libertades, alegrías y narrativas de desarrollo que no se corresponden con el caos de las guerras, las censuras y la represión social disfrazada de respeto al otro.
La posición hipócrita de las autoridades culturales cubanas queda expuesta: predican inclusión mientras practican la exclusión.
¿Qué se ama cuando se ama un país? ¿Un territorio, una lengua, una memoria, una costumbre? ¿O una idea que exige permanencia?
Lynn Cruz es actriz, escritora y activista. Ha desarrollado su trayectoria en un terreno particularmente hostil: el de la creación independiente dentro de la isla. Vive en Cuba.
¿Adónde ir si hubiera luz, con esas calles desoladas de gente y de transporte público?
Hay cubanos a quienes nos toca jodernos dondequiera que vayamos. Es como una condena que nos flagela.
El ODC subraya la futilidad de donativos allí donde los derechos son vulnerados cada día y llama la atención sobre la tendencia extractivista del activismo extranjero proautoritario.
Su herencia cantonesa y africana, así como su nacimiento en Cuba, constituyen motores fundamentales de su obra.
Punto y aparte merece la masturbación de Cathy en medio de aquellas piedras del páramo.
Si me dieran a escoger entre haber sido un vástago de Rockefeller o la piedrita en el zapato que fue Ida Tarbell, ya se imaginan qué preferiría.
Teniendo entre 10 y 12 años, Chocolat fue vendido por el precio de 18 onzas de oro a la familia Castaño, originaria del País Vasco.
“Dos nuevas cartas del escritor a su hermana Eloísa Lezama Lima, desconocidas hasta el momento, cuyos originales se encuentran en la Biblioteca de la Universidad de Miami”.
“No pudieron quitarte el placer de que la pinga se te pare así”, asegura ella y lo palpa. “Aunque igual esté mutilado”, acota él.
Yo misma he usado páginas de obras clásicas para recoger excrementos de mis gatos.
Una excelente representación de una era pasada. Una mirada oblicua al presente cubano. Una advertencia para el futuro.
Me hace gozar de un modo indefinible, / Yo, que siento por él; yo, que le llamo, / ¡Yo creo en el amor, porque yo amo!
Vanity Fair: “¿Cómo? ¿El Donald Trump que incitó una insurrección porque no pudo admitir que perdió la última elección?”.
El presidente Javier Milei se reúne con el Papa Francisco, con el objetivo de sanar las desavenencias del pasado, en lo que podría leerse como un gesto por la concordia nacional.
Los cárteles mexicanos se infiltran en Montana, explotando el aislamiento de las comunidades indígenas, traficando con metanfetamina y fentanilo.
Una entrevista con el escritor y periodista Yoe Suárez, a propósito de su primera novela (Hypermedia, 2019).
El muy parcial enfoque que se alienta desde los olimpos culturales hace dudar de la sinceridad del remordimiento blanco.
Debido a la falta de educación cívica, el deterioro de la cultura, y la escasez en la Isla, llegar a Miami produce un desenfreno de consumismo y un deseo desmesurado de enriquecerse.
Ambas protestas son reflejo del descontento de la población cubana, pero, ¿cuáles son sus semejanzas?, ¿y sus diferencias? ¿Existe un punto en que ambas se encuentran?
“En cualquier lugar que me encuentre mis raíces serán las mismas: caribeño-africanas, latinas, latinoamericanas, dominicanas. Todos esos adjetivos están indisolublemente unidos a mí, a mis ancestros, a la sangre proveniente de la raíz que se cuajó en mi ombligo y me dio el ser”.
Me he propuesto muchas veces reconstruir la cronología de aquellos años, pero se desvanece. Una noche de finales de 1960 me llamó Carlos Franqui para decirme que había una invitación del Gobierno…
El domingo 10 de marzo se celebra la 96 edición de los premios Oscar. El crítico de cine Antonio Enrique González Rojas comparte su valoración de las películas nominadas.
La cultura, como la democracia, debe incluir muchísimas maneras de pensar y de hacer, de lo contrario esto nos vuelve una especie de extremistas culturales.
Una insinuación política del colectivo Ups! que condiciona la interpretación del espectador con artilugios que denotan su performance antisistema.