En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
En una de esas tardes de desesperación, la profesora me comenta la decisión: “Abandonaré el país, lo estoy vendiendo todo”.
En medio de la invasión rusa de Ucrania, la enigmática letra “Z” emerge como un potente símbolo que evoca fervor, desafío y misterio en la narrativa en evolución de la guerra.
Un devastador terremoto de magnitud 6,8 sacude el oeste de Marruecos y causa más de 2000 muertos y miles de heridos. El peor seísmo en un siglo deja Marrakech sumida en el caos; la ayuda internacional espera luz verde.
The Economist: “El combativo economista marxista se centró en cuestiones relacionadas con el crecimiento”.
“La Habana y toda la Isla están perdiendo, ¡si es que no han perdido ya!, una guerra que no fue”.
“Las elecciones presidenciales en Venezuela el 28 de julio de 2024 marcaron un antes y un después en la historia política del país”.
“… Maduro debería tener cuidado. Esta vez, el final podría ser diferente”.
Scienmag: “El primer cubanoamericano en ser incluido en la Academia de Ciencias en Cuba es un profesor de biología jubilado de Cal Poly y reconocido microbiólogo”.
“En el centro de un huracán todo tiene el tinte o la tesitura de la calma, mientras te mantengas alejado de las paredes del ojo”.
El cosmopolitismo segrega y acaba anulando las narrativas locales; de ahí que sea este y no otro el año de mayor catarsis que se recuerde dentro del gremio cultural cubano en varias décadas. Al encierro, más que a otra cosa, le debemos cuanto ha ocurrido. Al encierro literal, que es el que produce la más severa asfixia.
“Cualquier reforma, incluso la mejor concebida, ya no será capaz de atenuar el sufrimiento de la sociedad ante el inevitable y brutal ajuste económico que demandará. Duele, además, porque este sufrimiento pudo evitarse. Pero tal vez precisamente esto podría propiciar un redimensionamiento de lo político”.
Economía Cubana / Cuban Economy 2021 pertenece a la serie Sin título, del artista Julio Llópiz-Casal, para la sección La Fracción.
“La realidad de un/a artista pobre es distinta de la de otro/a que tiene acceso a la experimentación y a otros elementos o herramientas. Son muchos los que tienen talento; sin embargo, el talento es algo que hay que trabajar, y si el terreno no es el apropiado, el camino puede hacerse bien pesado, ¿no?”