The New York Times: “No se puede esperar que los votantes ignoren lo que fue evidente: Biden no es el hombre que era hace cuatro años”.
The New York Times: “No se puede esperar que los votantes ignoren lo que fue evidente: Biden no es el hombre que era hace cuatro años”.
Ante las críticas internacionales hacia Nayib Bukele, La Habana manifiesta su apoyo al líder salvadoreño, resaltando la polarización geopolítica y el complejo escenario democrático en El Salvador.
El reconocido músico y compositor argentino se enfrenta al régimen cubano tras la censura de un documental sobre su relación con la isla.
The New York Times: “Los demócratas tienen la obligación política de elegir al candidato con más probabilidades de ganar. Esto se convierte en una obligación moral”.
Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Foreign Policy: “Los dos candidatos se enfrentaron sobre la guerra de Rusia en Ucrania, la guerra entre Israel y Hamás, la inmigración y la imagen global de Estados Unidos”.
Vanity Fair: “¿Cómo? ¿El Donald Trump que incitó una insurrección porque no pudo admitir que perdió la última elección?”.
Washington Post: “El presidente tropezó repetidamente, y el expresidente hizo afirmaciones falsas repetidamente”.
WSJ: “Una actuación titubeante en el debate desata la confusión en el partido sobre el candidato para 2024”.
Denunciar sin fundamento ni argumento (porque ha sido eso: una vendetta donde solo interesaba poner la frase en blanco y negro) a Sandra Ceballos como “la peor mafiosa y mercenaria de las artes en Cuba”, es ponerle una diana en la frente a una artista que siempre ha estado en la mira de los estamentos represores cubanos.
Hacen con los muertos lo mismo que con los vivos: los usan. El proceso es similar: seleccionan algo que es cierto, lo agrandan o lo achican a conveniencia, lo descontextualizan y le dan un significado que ellos puedan manipular. Y lo que no conviene, no existió. Celia Cruz ha sido el último intento de reapropiación.
Marien Fernández Castillo (Yaguajay, 1982) es un escritor compulsivo. No se trata de una compulsión exhibicionista y pretendida. Es una compulsión en estado germinal, que moldea la espiritualidad y el rigor fragilizados en sus textos, que incluyen dramaturgia, poesía y narrativa.
Es la víspera de la Caridad del Cobre y anochezco con la noticia del cáncer de Vito. Ella sabe que no le tengo devoción, nunca se la he tenido. Y por eso lo hace, obligándome a que le suplique. Ella gana.