Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Nunca supe por qué me buscó. Quizás por el miedo o la soledad en que vivía. Tal vez porque parecía un cura con mi calva. O un tipo asexual, por haber perdido cuatro dientes.
Miento y sonrío y trato de ser amable, convenciéndome de estar creando un nuevo personaje o una historia con la cual ganaré los euros de un concurso.
En el anime abundan los personajes que se transforman en seres gigantescos por diversas razones mágicas, genéticas o tecnológicas.
Las maravillosas estatuas de otros tiempos han sido desfiguradas o retiradas… El imperio iba desmoronándose de modo inexorable y la ligazón cultural se disolvía.
Fragmento del libro ‘El infinito en un junco’ de Irene Vallejo (Siruela, 2019).
La reciente visita de funcionarios cubanos a instalaciones seguras del aeropuerto de Miami, forma parte de una lista más extensa de visitas y acercamientos entre Estados Unidos y Cuba.
“Con él se va no sólo el alma del investigador y bibliotecario que conocimos y quisimos, sino un ser tocado además por su propia leyenda”.
“Si hubiera micrófonos en casa como antes, seguramente los vigilantes me tomarían por loca mientras me graban hablando contigo”.
El presidente ruso Vladímir Putin busca un alto el fuego en Ucrania basado en las actuales líneas del frente, pero está dispuesto a seguir luchando si Kiev y Occidente no llegan a un acuerdo, según fuentes.
La Administración de Seguridad en el Transporte se disculpó por la visita no anunciada de una delegación cubana al Aeropuerto Internacional de Miami.
Cuando el gobierno de un país no actúa a cabalidad ni a la altura de las expectativas, los símbolos patrios devienen expresión última de nuestra inconformidad, nuestras angustias y nuestras esperanzas. El único modo efectivo de hacer oír nuestro reclamo.
Luis Manuel Otero Alcántara: Han reprimido a un nivel tan alto, tan excesivo, que resulta traumático.
Luis Manuel Otero (Luisma) no quiere tomar el lugar de la autoridad, ni siquiera negociar lo que ese lugar sea, sino que anda tomando el dolor propio y ajeno, y amándolo: la más alta forma de intervención.
El artista Luis Manuel Otero Alcántara pone al desnudo esta maquinaria represiva del Estado cubano.