Ante la visita de una delegación de funcionarios cubanos al Aeropuerto Internacional de Miami, líderes de Florida han solicitado una investigación por parte del Congreso.
Ante la visita de una delegación de funcionarios cubanos al Aeropuerto Internacional de Miami, líderes de Florida han solicitado una investigación por parte del Congreso.
Luis David Fuentes (La Habana, 1971) Ingeniero, promotor y activista social. Fundador y editor de la revista ‘El Kentubano’ y miembro de la Junta Directiva de La Asociación Cubano Americana de Kentucky.
“Las sociedades basadas en un ideal terminan siendo deshumanizantes, mientras que las materialistas provocan la búsqueda de un ideal”. Es hora de subvertir toda lógica, dado que Dios ha muerto y el comunismo es un fantasma.
Un tribunal ruso prorroga hasta el 5 de junio la detención preventiva de la periodista, que se enfrenta a 15 años de cárcel acusada de difundir “información falsa”.
El cine cubano, que ganó popularidad y fama en el pasado, es cosa del pasado y que no es probable que se regrese a los “tiempos dorados”.
Sólo escribo. Cuando lo hago, soy libre. Es cuando único soy libre. Antes lo hacía para comer y era respetado. Escribía por encargo. Y sólo por encargo. Ahora lo hago porque soy libre.
Los puntos más conflictivos de la frontera pueden cambiar de la noche a la mañana, y tan rápido como se contiene una zona, aparece una nueva “zona cero”.
Líderes haitianos en Florida piden que se aborden las causas de la migración y critican que el Estado se centre en la militarización en lugar de en la ayuda humanitaria.
Lili Rentería (La Habana, Cuba. 1961) es actriz, directora, productora y maestra. Ha recibido numerosos premios por su trabajo teatral y cinematográfico. Debuta en el cine en 1978, en la película ‘Los sobrevivientes’, de Tomás Gutiérrez Alea. Vive exiliada en Miami.
El diálogo posible y equilibrado entre poder y nación es reemplazado por los intentos oficiales cubanos de aplicar a Internet los mismos métodos de control que desplegó sobre los medios analógicos del siglo XX.
Así que invertimos todo el dinero que teníamos en el pedido de 250 ejemplares de Leonardo Padura que viajarían a La Habana apretujados como peces en un acuario, y que servirían para armar la red de contrabando gracias a la cual viviríamos alquilados en Varadero todo el año.