¿O la concentración militar venezolana cerca de Guyana es solo una cortina de humo para su crisis interna?
¿O la concentración militar venezolana cerca de Guyana es solo una cortina de humo para su crisis interna?
Indira Romero (Santa Clara, 1987) es actriz y activista. Se define como “el río que choca, se retuerce y despeña, pero siempre llega al mar”.
El fotógrafo norteamericano Lee Lockwood es el culpable clave en esta tragedia. Su lente los está delatando a las autoridades. Su arte de periodista profesional norteamericano acaba de desgraciar a seis familias cubanas.
Los Chiefs consiguen su tercera Super Bowl en 5 años con una victoria en la prórroga contra los 49ers en Las Vegas. Mahomes gana su tercer MVP.
Las elecciones de 2024 suscitan un debate sobre la edad presidencial, ya que los candidatos serán los más viejos de la historia, lo que provoca dudas sobre su idoneidad para el cargo.
A dos años y medio de las protestas masivas del 11 de julio, cientos de cubanos inocentes guardan prisión en Cuba, entre ellos quince artistas.
Los cárteles mexicanos se infiltran en Montana, explotando el aislamiento de las comunidades indígenas, traficando con metanfetamina y fentanilo.
Super Bowl LVIII: Los 49ers buscan la redención contra los Chiefs, con el objetivo de detener una dinastía en ciernes. Un choque fijado para las 6:30 p.m., el domingo.
Las acciones encubiertas de Irán suponen una amenaza. La influencia que ha logrado en la región, “puede terminar en una bomba nuclear en América Latina”.
Esa es otra “gratuidad” de una política cultural férrea, maleable y corrupta, pues mediante contactos personales y amorosos, y también a través de sobornos, metecabezas penetran los medios de difusión masiva, virtualmente convencidos de que el consenso popular logrará redimirlos ante una fantasiosa posteridad.
En la biblioteca de la UNEAC, detrás de una mesa, estaba su director: José Rodríguez Feo. El rostro medio sombrío, la mirada desafiante. Nos saludamos y me invitó a mirar los anaqueles. Allí no había nada de Jane Austen. Se lo dije y me observó de arriba a abajo, con perplejidad. “Lo que hizo pobremente Jane Austen lo perfeccionó Henry James con una gracia total: lea a James”, dictaminó sin levantarse.
La historia que contó Erika esa noche fue más o menos como sigue.
Él era un trabajador de la Base Naval de Guantánamo, y ella, por ese entonces, antes de llegar a ser la modelo famosa en cuyo honor se celebraba la fiesta, una pobre guajirita que vivía enclaustrada por una estricta familia de cuáqueros filipinos.