Cómo la vigilancia digital convirtió nuestras vidas en el producto más valioso del siglo.
Cómo la vigilancia digital convirtió nuestras vidas en el producto más valioso del siglo.
El Banco de semen Hombre Nuevo se construyó en el sótano del monumento a José Martí en la Plaza de la Revolución.
Claudia González Marrero ha publicado ‘Literatura, política y sociedad: Cuatro representaciones de imaginarios en la Revolución cubana’ (2021) y ‘Cultura, comida y poder: Doce diálogos con artistas e intelectuales cubanos’ (2024).
“Rompí con todo y abandoné la Generación Cero para evitar que ellos tuvieran problemas políticos”.
El Estado nación se resquebraja y cede espacio a imperios reconfigurados, donde el poder ya no se mide en fronteras, sino en dependencia, datos y control.
“Un juez dictará sentencia al sicario que Irán envió para matarme. Es la prueba de que el país donde busqué refugio protege las libertades que amo”.
“La IA es una herramienta de control estratégico”, una conversación con Meredith Whittaker, presidenta de Signal.
Estados Unidos amplia su ofensiva con operaciones de mayor alcance. Analizamos el riesgo por países.
El modernismo cubano está huérfano de poesía religiosa. En la obra de sus dos figuras cimeras no encontramos ni un solo verso que se acerque a este tema. Y con esta carencia inauguramos el siglo XX.
Un ataque israelí contra un campo de Gaza causa 38 muertos; las conversaciones sobre el alto al fuego se estancan.
“Bohemian Rhapsody”, la icónica epopeya rock de Queen, rompió barreras en la música y la cultura. En su 45 aniversario, celebramos su legado.
Annette Bening protagoniza ‘Nyad’, un biopic de Netflix que celebra la tenacidad de Diana Nyad, que nadó de Cuba a Florida a los 60 años.
Fernando Almeyda (La Habana, 1992) es abogado y activista por los derechos humanos. Vive expatriado en Serbia.
Israel se ofrece a evacuar a los menores del hospital al-Shifa, de Gaza, en medio de la crisis de combustible y la escalada del conflicto.
En cada frase del gobierno percibo un tufo de segregación, como si nos tuvieran asco. Como si mirando por encima del hombro y la panza y la guayabera encartonada, por encima de sus perlas falsas, los cuellos cirrosos quisieran aplastarnos. Pero entonces no tendrían quien trabaje para ellos.
“He seguido trabajando de forma regular con artistas, curadores e instituciones culturales cubanas. Me intereso mucho por lo que se hace en la isla. Ahora mismo, todos estamos atentos a lo que sucede allá. Me solidarizo con quienes trabajan por la libre expresión y por la sociedad en general”.