Si hubiera tenido algo más grave, habría muerto en la espera de atención urgente.
Si hubiera tenido algo más grave, habría muerto en la espera de atención urgente.
Llama la atención que los académicos afroestadounidenses, defensores de los derechos civiles y de las minorías en su país, no pregunten por los presos políticos o los derechos humanos en Cuba.
Los totalitarismos son enemigos mortales del tiempo y de la dialéctica. Cada día es el mismo día.
Reproducimos en exclusiva el inicio de ‘Pink Cadillac Man’, premio Alfonso Sancho y finalista del premio Fernando Marías, a la mejor novela de 2024.
& desesperación, rabia & melancolía / —pero sin los majestuosos placeres de la mente // & con los días / quemados / atenuados //—pero con destrucción comparsa.
Mirta Ojito se atreve a narrar desde un lugar más profundo: el del corazón humano herido por la historia.
Todo se siente ríspido, demasiado agresivo. ¿Adónde se fue el candor del cubano? ¿Adónde se fue todo lo que alguna vez tuvimos?
El influencer derechista transmitió la visión MAGA a toda una generación joven.
Un equilibrio calculado entre la crítica oblicua y la conformidad práctica, entre la denuncia ficcional y el silencio público.
Campos de concentración camagüeyanos fueron la “cura” para los Benjamines “desviados”. ‘Arbeit macht frei’.
La Organización de las Naciones Integradas había hecho declaraciones. Prácticamente autorizaba a matar a los casos más violentos de rabia.
Descubrimos en la ciudad de Holguín a la joya dormida de nuestras letras, a la ‘Dama de la poesía holguinera’, a quien mejor supo combatir, desde otro encierro voluntario, la saña del comunismo en todo el Oriente del archipiélago.
El filme ‘Plantadas’ de Lilo Vilaplana se proyectó en Harvard, reuniendo a cineastas, exprisioneras políticas y la comunidad cubano-americana en un emotivo evento.
“Todas las opciones están sobre la mesa”, anunció Hassan Nasralá, en su primer discurso desde el atentado de Hamás del 7 de octubre.
Si, como observa Edward W. Said, es necesario “hablarle claro al poder”, el 27N habló claro, aunque esa voz se pierda entre los alaridos institucionales y el burocratismo etimológico de la razón de Estado. Quién sabe si despierte al eco de la historia que habita en las buenas conciencias, donde el miedo no tiene cabida.
Inquieto y desgarrador, apasionado, soberbio, exquisito, el arte mediático de Erik Ravelo destila magia creativa, un ojo peculiar y una visión conceptual propia y a la vez universal. Su mensaje es diverso y multifacético; genera preguntas incómodas pero necesarias, en una exploración estética que desconoce límites entre formas y medios de expresión.