La vida de Kahlo es incómoda de leer y compleja de analizar.
La vida de Kahlo es incómoda de leer y compleja de analizar.
The Wall Street Journal: “Algunos de los ‘agitadores externos’ contra Israel son compañeros de viaje de La Habana”.
solo siete años tiene el niño. el marido de su madre dice que sacará de él un buen hombre de trabajo. por las tardes lo lleva a la entrada del bosque.
“Ahora lo que me falta es un país. Me falta un país con cuatro gatos, una madre y un mar. Eso es lo que estoy buscando”.
Esta dimensión teológico-política ha permitido al régimen sostenerse incluso en medio del deterioro material, la crisis económica y la pérdida de legitimidad.
Darte cuenta de que el mayor cuentista cubano de los últimos 60 años es tu amigo de toda la vida.
“Por menos de lo que cuesta un solo caza F-35, la NED apoya más de 1900 proyectos en más de 90 países”.
La mayoría de los cubanos jurarían, sin necesidad de hacer cálculos, que están muchísimo más cerca de 1959 que de 2059.
Nos queda apenas sentarnos en el piso y otra vez llorar, pensando en todas las vidas adultas que nos perdimos por culpa de nuestra recondenada niñez.
Lloró y lloró hasta formar un charco en su parte de la mesa. De no haberlo visto, jamás habría creído que alguien pudiera soltar tantas lágrimas.
Una entrevista que no encaja con la imagen del poeta asediado por inquietudes proféticas o atento a las hazañas de la creciente oposición a Fulgencio Batista.
Hay rumores de que se conserva allí dentro el cerebro de Fidel Castro, que está bajo tierra y que un elevador secreto desciende a través de varios metros de hormigón.
Mírenlo. Fue (o debió ser) el tío cheo de cualquiera de nosotros, los sobremurientes del siglo XXI.
La práctica de dar nombre a los huracanes es una combinación de ciencia, historia y tradición. Pero, ¿cómo se originó y qué factores determinan su forma actual?
Poesía sin Fin fue censurado por el Ministerio de Cultura. Dos patrullas de la Policía Nacional Revolucionaria, una ambulancia, una brigada de Respuesta Rápida improvisada con los empleados de la panadería más próxima, formaron el cerco que obligó a los OMNI a abandonar el taller.
La señora sacó un paquete de chocolates M&M y me dijo: “¿Quieres mene mene?” La miraba en el avión, con todos esos años, luchando para sus hijos, luchando para sus nietos. Al llegar a la Isla, me deprimí. La ciudad estaba oscura. Un país desolado. Destruido. Un país que no existe.