Por fin cedo y me abro a su aliento, a su saliva. Y el paisaje cambia, como si todo estuviera más destruido y más triste.
Por fin cedo y me abro a su aliento, a su saliva. Y el paisaje cambia, como si todo estuviera más destruido y más triste.
“Y
Durante años, tuve muchísimo miedo de mencionar la carta. Los amigos íntimos de Mendieta me habían contado muchas historias aterradoras sobre el Sr. Andre. Nunca lo había conocido, pero sabía que era un famoso artista anglosajón, que también podía ser un asesino.
La L de lengua. La L de locos. La L de labios. La L de lamentación. La L de ʻlárguenseʼ.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
La Fundación Ludwig y sus acólitos devienen en objeto de monitoreo del estado de los derechos culturales en Cuba.
La pujanza íntima de su obra, su estilo, esta magnífica fusión de sabiduría ancestral y conciencia contemporánea.
Lo que debes saber sobre las vacunas y el autismo, según el Centro de Educación Vacunal del Hospital Pediátrico de Filadelfia en 2019.
Yo también juré convertirme en justicia, también escribí al MINSAP, a la Fiscalía, agoté todas las instancias del escarnio que la burocracia te reserva cuando hay una negligencia médica y tú reclamas. También quise saber la verdad, encontrar sentido, restaurar el orden. Pero no pude.
‘Elección’ es una entrega de la serie ‘Cosa seria’, una columna de opinión del artista Omar Santana, en ‘Hypermedia Magazine’.
“¡Suelta al niño, vieja comepinga!” “Espera a que llegue la música, amor”. Algunos incluso gritan ‘bravo’. Me da mucho asco la gente en este pueblo.
Un humano joven, viviendo en una comunidad de retirados, entre tanto silencio, arrinconado entre camionetas, una reserva natural, una playa y un guardia, es capaz de cualquier cosa.
Por primera vez se puede mandar a callar a estos monigotes engreídos; “únicos depositarios de la verdad”, la cual solo sirve a cubanos sordomudos y desarmados.
Venezuela y Cuba ansían integrarse a los BRICS. ¿Cuánto están dispuestas a aportar o es solo una maniobra para evitar el aislamiento?
Hace poco mi madre me preguntó si yo de niño me abochornaba de ella. En las graduaciones y fiestas de la primaria, según mi madre, yo trataba de que ella no fuera. En ese momento, como en una película austriaca, yo no pude decirle a mi mamá: “No seas boba”. No. En ese momento yo solo me hice el ofendido. Hubiese sido más fácil decirle: “Te quiero”.