En 2004, tras la detención de Bobby Fischer en Japón, su histórico rival Boris Spassky salió en su defensa: “Enciérrenme con él… y dénnos un tablero de ajedrez”.
En 2004, tras la detención de Bobby Fischer en Japón, su histórico rival Boris Spassky salió en su defensa: “Enciérrenme con él… y dénnos un tablero de ajedrez”.
Fragmentos del libro ‘La Cuba del siglo XIX’ (Editorial Betania, 2024) de la académica española Inés Ceballos Fernández de Córdoba.
“La instalación ‘Piedra iluminada / piedra no iluminada’ de Wilfredo Prieto es una obra que desafía al espectador a cuestionar las dualidades y contradicciones inherentes a la existencia humana”.
Los 34 relatos reagrupados en este libro, ‘Morir de isla y vivir de exilios’, de Héctor Santiago, cuentan una isla mortífera, sumida en los horrores.
La vida de Kahlo es incómoda de leer y compleja de analizar.
Varela fue uno de los muy pocos, si es que no el único, filósofo latinoamericano del siglo XIX que escribió a favor de la tolerancia religiosa.
El legado inconcluso del conflicto que moldeó la política actual.
“Ahora lo que me falta es un país. Me falta un país con cuatro gatos, una madre y un mar. Eso es lo que estoy buscando”.
Esta dimensión teológico-política ha permitido al régimen sostenerse incluso en medio del deterioro material, la crisis económica y la pérdida de legitimidad.
En ‘A la piña’, el ajiaco, y las frutas de Amelia Peláez se apela a la experiencia del placer imaginario de una imagen eterna de la fruta; en ‘La muerte del poeta’, lo podrido descompone el goce inherente del objeto frutal trocándolo en una colectividad agotada.
Estas derrotas no solo son necesarias. Son morales. No pueden quedar ni trazas de nuestra felicidad prehistórica. O nunca seremos libres cuando llegue la libertad.
Nada en Cuba o relacionado con Cuba puede existir sin un trasfondo o influencia político. Y eso es lo que los políticos han querido y logrado.
El imán del exilio y de la diáspora cubana se convertía en el del equipo nacional de béisbol.
Demasiados fusilados, demasiados encarcelados, demasiados exiliados, demasiados ahogados en el mar, demasiados muertos en la selva, demasiadas familias fracturadas, demasiado dolor, para que ahora el régimen cubano quiera aprovechar el amor por el béisbol y borrar todo lo anterior con un ‘hashtag’.
La medida, en medio de la disminución de los ingresos por préstamos exteriores de Rusia, suscita especulaciones sobre la búsqueda de aliados por parte de Putin.
La poesía cubana es un producto que también participa en festivales, y los festivales son orgías económicas con caras de corderitos.
Conocí a Raúl Cordero en La Habana a mediados de los años noventa, pues viví por un tiempo frente a su apartamento en la Avenida de los Presidentes. Su personalidad y su arte me cautivaron inmediatamente. Vivía como le daba la gana, pintaba cuando quería, escuchaba buena música, sabía mucho de todas las artes y jugaba al tenis, como yo.