Lo que queda de las revoluciones armadas de los últimos setenta años son los despojos de los ideales que las animaron: la caricatura senil del sandinismo y los estertores finales del castrismo.
Lo que queda de las revoluciones armadas de los últimos setenta años son los despojos de los ideales que las animaron: la caricatura senil del sandinismo y los estertores finales del castrismo.
AQUÍ, en La Central en el corazón mismo de La Habana Vieja, en la musculatura y el pulso de una ciudad que grita a voces por el dolor de sus heridas.
Nace ahí: en el punto exacto donde una necesidad humana busca lenguaje antes que convertirse en silencio.
La operación es doble: entretener y disciplinar, convocar y excluir, celebrar la juventud mientras se restringen sus derechos efectivos.
Para cuando el fruto de nuestro trabajo pueda ser recogido, conservado y compartido con todos y para el bien de todos.
Ambos muertos casi con la misma edad, soñando con bañarse desnudos en el agua del Contramaestre, que aún sigue turbia y sin libertad.
Las ventanas son espejos para asomarnos a lo real y también a la incapacidad de cambiar el mundo; un mundo destruido y sin resortes.
No sé si tenía idea de la huella que dejó en quienes lo conocimos y la que habrá dejado en el barrio que tomó por asalto con una nave atestada de libros.
¿Quién hubiera podido imaginar que tener un tatuaje que dice “libertad” en la cadera iba a ser motivo para separarme de mi hijo?
Hombres con sus cuerpos flotando sobre balsas. O expuestos al sol, con el trasero al aire, en duchas.
Pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional.
¿Pudo haberse evitado la guerra de independencia de 1895 si España hubiera otorgado la autonomía después del Pacto del Zanjón?
Lo que se agota no es la capacidad de curar, sino la posibilidad de resistir.
Musk y los hombres del D.O.G.E. están tomando el control del Estado federal estadounidense. Con un método: saltarse todas las reglas; y un objetivo: hackear la democracia.
Los funcionarios de la administración expresaron su preocupación por que la política del año electoral esté interfiriendo en la política del presidente Joe Biden de reducir la población de Guantánamo.
La administración desvela un nuevo proceso para agilizar las solicitudes de asilo de inmigrantes, reduciendo el plazo de años a meses en medio de la presión del año electoral.
Andrés Isaac Santana es crítico, ensayista, escritor y comisario de exposiciones. Autor de varios libros sobre arte cubano y latinoamericano, entre ellos de la antología ‘Lenguaje sucio: Narraciones críticas sobre el arte cubano‘, editada en 2 volúmenes (Tomo I y Tomo II) por la editorial Hypermedia.
Ellos no van a repetir la historia. Tienen buena la vista y hábiles las manos.
“Censurar una revista da al traste con las ventajas que una actitud dialogante y abierta representa para la creación artística de cualquier país”.
El incremento de la emigración de profesionales artistas tiene un origen directo en la represión, coacción y falta de oportunidades.
“La institución está concebida para el artista graduado, el aprobado, no para el arte en sí; es un sistema burocrático más al que acomodarse”.
Francisco García González es uno de los escritores cubanos que más admiro. Lleva una década en Canadá, donde no ha parado de publicar libros ni de acumular premios. Y ahora acaba de aparecer su libro Nostalgia represiva (Casa Vacía), un magnífico pretexto para conversar como si nunca lo hubiéramos hecho antes.
“Mi último bocado en Cuba fue un pedazo de aguacate en el parque de Caibarién. El aguacate lo sigo adorando. El regreso a Cuba no me lo planteo”. Entrevista a Verónica Cervera a propósito de La cocina cotidiana de Vero, su libro más reciente, que ya circula en España y pronto estará también en las librerías de Estados Unidos.
“Al principio eran solo dos extraños compartiendo un mismo espacio temporal. Ella era caribeña, él vivía en algún lugar de Norteamérica”.
La censura es un trago amargo que no desciende del esófago.
Cuando haces animación es como si como si fueras Dios moldeando cuerpos de arcilla, pero sin otorgarles almas. La voz es el alumbramiento. Es cuando te dices: “¡Está vivo, está vivo!”.
Con la misma prontitud con que el escultor italiano Enzo Gallo Chiapardi modeló el busto dedicado a Fidel Castro, tuvo que desparecerlo de la faz de la tierra.