El sexo se cuenta entre los territorios realmente autonómicos desde donde se le presenta batalla al totalitarismo.
El sexo se cuenta entre los territorios realmente autonómicos desde donde se le presenta batalla al totalitarismo.
El fallecimiento de la cantante irlandesa Sinéad O’Connor revela su lado más humano. Un padre relata su conmovedor vínculo con su hija enferma terminal.
Las fotos quedaron impresas. La juventud y el misterio fueron la realidad innegable. Yo era la mujer, la modelo. Él, el fotógrafo, el artífice.
Política y ciudadanía estadounidense entre la comunidad homosexual cubana en el exilio, 1978-1994.
“El ODC alerta sobre las nefastas consecuencias de este nuevo ‘rebranding’ del Gobierno cubano de la mano del turismo cultural”.
WSJ: “Edmundo González es una anomalía en la áspera política del país, pero se enfrenta a un sistema electoral amañado”.
The San Diego Union-Tribune: “El club anunció el fichaje de la atacante exterior cubana Rosir Calderón para la temporada 2025”.
“Odette Alonso Yodú, Gleyvis Coro Montanet y Legna Rodríguez Iglesias. Tres mujeres. Cubanas. Poetas. Emigradas. Grandes. Sabias”.
“En Cuba sólo han existido dos José, José Martí y José Lezama Lima”.
Como sea, ya nos vamos habituando: l@s que siguen la bola, l@s que se insultan con ella, l@s que les parece absurda y una pérdida de tiempo. No hay mucho más que aportar, en este caso, que nuestras visuales. En definitiva, por qué Magela Garcés is shining por su ausencia…
During the last decades the growing crowds have been paradoxically building a visible metaphor of loneliness; he has penetrated through that crack to explore this phenomenon through each painting, each photograph and each video, which to a great extent testifies to the current state of the human condition.
¿Qué queda de aquella Seguridad del Estado, la maquinaria temida y respetada a la que perteneció mi padre? ¿Existen todavía en la Seguridad del Estado quienes estén dispuestos a recibir una bala a cambio de que no se caiga un edificio? Hago estas preguntas porque ya no voy a sus citaciones ni abro la boca en los interrogatorios, y sé que me leen.
Más allá de caras lindas y actitudes consentidas ante el acecho del lente, las mujeres de Evelyn Sosa exponen una libertad sin turbaciones en un territorio doliente, de cultura patriarcal crónica. Al menos así parecen asomar, desde la imagen robada, las nuevas emprendedoras, gestoras, chicas independientes, dueñas de negocios y sonrisas infalibles.