“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
“Al siguiente día de mi primer encuentro y conversación con Reinaldo Arenas, llegué a la casa de la doctora Elia Calvo de Stalin”.
A medida que aumentan las bajas, Netanyahu convoca una reunión de alto nivel del gabinete de guerra, señal de una posible escalada.
Sí, parece que no somos del todo inútiles, evolutivamente.
Cómo los líderes evangélicos y sus seguidores se convirtieron en actores clave en el ascenso de Donald Trump.
No sé nada de exilios. Todo lo que fundé quedó atrapado en La Habana bajo el peso insalvable de la dictadura.
—Ya entiendo… ¿Tiene que ver con mi negativa a participar en las Guerras Africanas? ¿Es eso?
—Eso mismo. Espero que comprenda.
Para coordinar la visita a Luis Manuel, los teléfonos del Departamento de Gestión de Establecimientos y Prisiones son: +53 57 8583604, 7 8583479 y 7 8583455.
Maestra y juglar, es ella la más hábil titiritera de las increíbles historias que cuentan cada una de sus canciones.
Alejandro Hernández ha guionizado parte de su vida y experiencias en historias universales, en una trayectoria que tuvo su génesis en Cuba.
La revolución tecnológica se ha desencadenado desde dentro de la revolución cubana, y ha conducido a una lucha dinámica e impredecible sobre el significado, el impacto, el alcance y la dirección de ambas revoluciones. ¿Quién controlará la revolución digital cubana? ¿Quién se beneficiará con ella? ¿Quién se quedará atrás?
Seis mecanógrafas renunciaron a pasar “en limpio” el manuscrito de Ulysses. Una de ellas le confesó a Sylvia Beach que se estaba quedando calva; otra, que su esposo había lanzado al fuego “esa cosa para depravados”. El ejemplar número 1000 y último de la primera edición, Joyce se lo dedicó a Nora: “En Ítaca, para Penélope”.
Tenemos mucho que aprender y escuchar. Hace un tiempo escribí un texto donde hacía el amor con Ana Mendieta, y el Messenger se me llenó de mensajes de odio. Algunas amigas me dejaron de hablar. Una me decía: “¿Qué coño te hace pensar que Ana Mendieta querría estar con un tipo como tú?”. Y tiene razón.
“La mayoría de las mujeres de mi generación, artistas o no artistas, no se plantean el feminismo. Pero eso está cambiando: se siente en el aire, se siente en los textos, y en los últimos meses se ha visto el aumento de mujeres activistas, como protagonistas de dos momentos cruciales: el Movimiento San Isidro y el 27N”.