Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
Lo único que podría librar a los cubanos de su yugo es el formidable aparato militar norteamericano, no solo para deponer un régimen, sino para enderezar un país y devolverle sus instituciones.
“El cine cubano es un cine de apropiación. Lo verdaderamente cubano es cómo nos apropiamos de las cosas de las que decidimos apropiarnos”.
Virgilio Mantilla Arango es un activista cubano sometido a prisión política. En la cárcel, escribió el poema “La puesta de sol”, convertido en un himno a la esperanza.
Un resplandor único, el de las postrimerías, capaz de anticipar y profetizar la dimensión terrible del desastre físico y de la ruina.
Se nos llena la sangre de esperanza, espíritu de fuerza y lucha con todos esos videos de apoyo que tienen de fondo el escenario de ‘El 4tico’.
Un aspecto esencial de la condición humana: la fragilidad de todo aquello que creemos sólido.
Cuando el mito no se revisa, no se reescribe de acuerdo a los tiempos que cambian, se vuelve fantasma y, como tal, vuelve.
Hay que vivir una odisea para que el regreso al origen sea posible.
Imaginé las aguas del estrecho que separa la costa norte de Cuba y los cayos y playas de Florida. Imaginé las balsas y balseros que no lograron llegar.
“Líneas de ropa colgadas entre edificaciones ruinosas. Y ese concepto de la indefensión se mezcla con la tristeza”.
La modernidad martiana se relacionaría no con el caos, lo roto, lo inconcluso, lo trunco o lo fragmentario, sino con una visión de la realidad sentida y transmitida de manera comprensiva y profunda.
Dinapiera Di Donato Salazar (Venezuela, 1957). Cuentan bajo su autoría: ‘Relatos’ (2016), ‘Colaterales/Collateral’ (Paz Poetry Prize), ‘La Sorda’ (2011), ‘Libro de Rachid avenida Paul Doumer -Desventuras del ocio-’ (Premio de Poesía Bienal Tomás Alfaro Calatrava 1996), ‘La sonrisa de Bernardo Atxaga’ (Premio de Narrativa Alfredo Armas Alfonso), y ‘Noche con nieve y amantes’ (Premio de Narrativa de la X Bienal Internacional José Antonio Ramos Sucre 1990).
En el planeta Linkgua viven Don Quijote, Lezama y Ernesto Guevara, Lorca, Bernal Díaz, Vitruvio, los personajes de los Evangelios Apócrifos, los dioses de Lydia Cabrera y Ludwig Wittgenstein.
Relación actualizada de los artistas e intelectuales cubanos privados de su libertad.
Mi primer encuentro con Nueva York fue decepcionante: en 1980, convivía con la pujanza consagrada por el cine y la literatura, la mugre de una palpable decadencia.
Dos mil personas encerradas en un pueblo que está en el mismo centro de una isla que también se ha encerrado en sí misma: ‘Atlántida’.
Los amigos de la Rusia de Putin —Venezuela, Nicaragua, Cuba, Bolivia, Honduras, Corea del Norte, Tayikistán, Uzbekistán— fueron los primeros en felicitar al líder de 71 años que fue “reelegido” para un quinto mandato.
Policía usa gas en Madrid contra protestas por pactos del PSOE con independentistas; hay detenidos y heridos.
La ONU exige un alto al fuego inmediato en Gaza mientras el número de muertos supera los 10 000, entre ellos más de 4000 niños.
El ODC subraya el peligro de naturalizar y laurear una interpretación tergiversada y perversa del compromiso social de las personalidades de la cultura y las ciencias en Cuba.
Me arrepiento de no haberme maquillado en casa de Katherine Bisquet. Aunque estoy seguro de que hay marcas que no se quitan ni con todo el maquillaje del mundo. En nuestra conciencia civil hubo una grieta llamada San Isidro. Solo falta ese reconocimiento, ese despertar sin vuelta atrás del que hablaba Virgilio Piñera.
A Carlos Manuel Álvarez, la providencia lo puso en el lugar y en el momento indicado. Completa su ciclo. Su accionar, que a primera instancia parece perjuro, es en sí la salvación. Sin su irrupción en Damas 955, y las ulteriores consecuencias, nadie sabe cómo habría terminado la historia.
Anna Veltfort: «La cultura cubana no la inventó la Revolución. Eso no lo tenía claro en 1962».
¿La poesía nos devolverá lo que nos arrebataron los gobiernos? Es una pregunta que pareciera una respuesta.
Yo no podía y no quería volver a Cuba, y no me iban a admitir después, ni aunque quisiera. Así que, cuando me fui, sabía que no volvería más. Ya sabes que tienes que adaptarte a lo que sea, con más razón si tienes un pasaporte que, donde quiera que te pares, dice que eres un exiliado político.
Cachao me recibió en su apartamento de Miami una tarde de verano del año 2006. No tuve necesidad de insistirle, ni de responder preguntas previas por teléfono. Vestía una camiseta blanquísima, de esas que solían llevar los hombres bajo las camisas.